
Hace apenas un año, los White Sox terminaron la temporada como el peor equipo de la Liga Americana, con 102 derrotas. Hoy están viviendo una historia completamente distinta.
Chicago llegó a los playoffs con un discreto récord de 84-78, pero desde que comenzó la postemporada no ha perdido un solo juego. Primero sorprendió a Houston y lo eliminó en dos juegos, ambos como visitante. Después llegó a Cleveland para enfrentar a los Guardians en la Serie Divisional y volvió a ganar los dos primeros encuentros.
Cuatro juegos de playoffs…. cuatro victorias…. ¡y las cuatro fueron fuera de casa! Ahora la serie se traslada a Chicago.
El miércoles, los White Sox jugarán por primera vez en estos playoffs ante su propia afición y, lo harán con una ventaja de 2-0 que los coloca a solamente una victoria de avanzar a la Serie de Campeonato.
La transformación resulta difícil de ignorar. Hace un año eran un equipo que acumulaba derrotas y que parecía estar muy lejos de competir y, ahora tienen cuatro victorias consecutivas en postemporada y están a un paso de meterse entre los dos mejores equipos de la Liga Americana.
Imposible también ignorar el detalle que hace todavía más interesante la historia: Chicago ni siquiera ha necesitado el apoyo de su público para construir esta ventaja… todo lo que ha conseguido hasta ahora lo hizo en territorio ajeno.
El miércoles llegará el momento de descubrir qué puede producir ese equipo cuando finalmente tenga detrás a sus aficionados, porque los White Sox todavía no han perdido en estos playoffs y, apenas van a jugar su primer juego en casa.

Hace apenas un año, los White Sox terminaron la temporada como el peor equipo de la Liga Americana, con 102 derrotas. Hoy están viviendo una historia completamente distinta.
Chicago llegó a los playoffs con un discreto récord de 84-78, pero desde que comenzó la postemporada no ha perdido un solo juego. Primero sorprendió a Houston y lo eliminó en dos juegos, ambos como visitante. Después llegó a Cleveland para enfrentar a los Guardians en la Serie Divisional y volvió a ganar los dos primeros encuentros.
Cuatro juegos de playoffs…. cuatro victorias…. ¡y las cuatro fueron fuera de casa! Ahora la serie se traslada a Chicago.
El miércoles, los White Sox jugarán por primera vez en estos playoffs ante su propia afición y, lo harán con una ventaja de 2-0 que los coloca a solamente una victoria de avanzar a la Serie de Campeonato.
La transformación resulta difícil de ignorar. Hace un año eran un equipo que acumulaba derrotas y que parecía estar muy lejos de competir y, ahora tienen cuatro victorias consecutivas en postemporada y están a un paso de meterse entre los dos mejores equipos de la Liga Americana.
Imposible también ignorar el detalle que hace todavía más interesante la historia: Chicago ni siquiera ha necesitado el apoyo de su público para construir esta ventaja… todo lo que ha conseguido hasta ahora lo hizo en territorio ajeno.
El miércoles llegará el momento de descubrir qué puede producir ese equipo cuando finalmente tenga detrás a sus aficionados, porque los White Sox todavía no han perdido en estos playoffs y, apenas van a jugar su primer juego en casa.


