
La salida de Lorenzo Bundy del dugout de los Diablos Rojos del México no llega como una sorpresa. En BEISBOL MX ya habíamos planteado, en nuestra última revista (#65), la pregunta sobre qué tan profunda sería la renovación del equipo después de una temporada 2026 que dejó críticas a la conducción del mánager.
Ahora el movimiento es oficial: Bundy dejará de dirigir a los escarlatas para integrarse a la Gerencia Deportiva como asesor, con responsabilidades en scouteo, selección de jugadores y desarrollo deportivo. Su balance en tres temporadas es contundente: dos campeonatos consecutivos de la Liga Mexicana de Beisbol, en 2024 y 2025, además del título de la Baseball Champions League 2025. En 322 juegos, incluyendo temporada regular y playoffs, registró 236 victorias y 86 derrotas.
Sin embargo, los resultados anteriores no evitaron que su manejo durante 2026 recibiera cuestionamientos. Entre las críticas estuvieron la falta de ajustes y creatividad, así como una dependencia excesiva de las figuras del equipo. El cambio de puesto mantiene a Bundy dentro de la organización, pero abre una nueva etapa en el dugout escarlata.
Y ahora viene la pregunta importante: ¿quién ocupará su lugar?
Todo apunta a que los Diablos buscarán un perfil distinto, aunque la organización todavía no ha anunciado oficialmente al sucesor. El nombre y las características del próximo mánager permitirán conocer mejor el rumbo que pretende tomar el equipo para 2027.
La expectativa crece porque este viernes Jorge del Valle, presidente ejecutivo de la organización, participará en una conferencia de prensa para hablar de los planes de trabajo de los Diablos para las temporadas 2027 de la Liga Mexicana de Softbol y la Liga Mexicana de Beisbol. La invitación no confirma que el nombramiento vaya a anunciarse durante esa reunión, pero el momento resulta significativo.
Después de tres temporadas con Bundy al frente, los bicampeones se preparan para un cambio en el dugout. La incógnita ya no es si habrá nuevo mánager. Es quién será y qué tan diferente será su manera de dirigir.

La salida de Lorenzo Bundy del dugout de los Diablos Rojos del México no llega como una sorpresa. En BEISBOL MX ya habíamos planteado, en nuestra última revista (#65), la pregunta sobre qué tan profunda sería la renovación del equipo después de una temporada 2026 que dejó críticas a la conducción del mánager.
Ahora el movimiento es oficial: Bundy dejará de dirigir a los escarlatas para integrarse a la Gerencia Deportiva como asesor, con responsabilidades en scouteo, selección de jugadores y desarrollo deportivo. Su balance en tres temporadas es contundente: dos campeonatos consecutivos de la Liga Mexicana de Beisbol, en 2024 y 2025, además del título de la Baseball Champions League 2025. En 322 juegos, incluyendo temporada regular y playoffs, registró 236 victorias y 86 derrotas.
Sin embargo, los resultados anteriores no evitaron que su manejo durante 2026 recibiera cuestionamientos. Entre las críticas estuvieron la falta de ajustes y creatividad, así como una dependencia excesiva de las figuras del equipo. El cambio de puesto mantiene a Bundy dentro de la organización, pero abre una nueva etapa en el dugout escarlata.
Y ahora viene la pregunta importante: ¿quién ocupará su lugar?
Todo apunta a que los Diablos buscarán un perfil distinto, aunque la organización todavía no ha anunciado oficialmente al sucesor. El nombre y las características del próximo mánager permitirán conocer mejor el rumbo que pretende tomar el equipo para 2027.
La expectativa crece porque este viernes Jorge del Valle, presidente ejecutivo de la organización, participará en una conferencia de prensa para hablar de los planes de trabajo de los Diablos para las temporadas 2027 de la Liga Mexicana de Softbol y la Liga Mexicana de Beisbol. La invitación no confirma que el nombramiento vaya a anunciarse durante esa reunión, pero el momento resulta significativo.
Después de tres temporadas con Bundy al frente, los bicampeones se preparan para un cambio en el dugout. La incógnita ya no es si habrá nuevo mánager. Es quién será y qué tan diferente será su manera de dirigir.


