
Travis Kelce cambió el emparrillado por el diamante y terminó viviendo una noche que difícilmente olvidará. El ala cerrada de los Kansas City Chiefs aprovechó la semana de descanso de su equipo en la NFL para asistir al quinto juego de la Serie Divisional entre los Cleveland Guardians y los Chicago White Sox, donde presenció la dramática clasificación de Cleveland a la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
No fue una visita cualquiera. Kelce, nacido y criado en el área de Cleveland, es aficionado de los Guardians (antes Indians) desde niño y esta temporada adquirió una participación minoritaria en la organización. Su presencia en el estadio tuvo, por tanto, un significado especial: además de seguidor, ahora también forma parte del grupo de propietarios del equipo.
El momento cumbre llegó cuando José Ramírez conectó un cuadrangular que produjo las únicas dos carreras del encuentro. Cleveland ganó 2-0 y completó una remontada memorable, después de perder los dos primeros juegos de la serie. Kelce, que vestía una camiseta de Ramírez, celebró de pie junto a sus amigos y describió la experiencia como uno de los momentos más emocionantes de su vida.
La coincidencia con el calendario de la NFL resultó perfecta. Los Chiefs tuvieron su semana de descanso y Kelce pudo viajar para acompañar a los Guardians en el juego decisivo, algo que no habría sido sencillo si hubiera tenido compromisos con Kansas City.
Ahora, Cleveland se prepara para enfrentar a los Tampa Bay Rays en la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Los Guardians buscarán mantener el impulso de una clasificación que ya quedó marcada por la remontada y por la presencia de uno de sus aficionados más famosos.
Kelce ha conquistado tres Super Bowls con los Chiefs. Esta vez, desde las tribunas y como propietario minoritario, celebró una victoria de beisbol que también sintió como propia.

Travis Kelce cambió el emparrillado por el diamante y terminó viviendo una noche que difícilmente olvidará. El ala cerrada de los Kansas City Chiefs aprovechó la semana de descanso de su equipo en la NFL para asistir al quinto juego de la Serie Divisional entre los Cleveland Guardians y los Chicago White Sox, donde presenció la dramática clasificación de Cleveland a la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
No fue una visita cualquiera. Kelce, nacido y criado en el área de Cleveland, es aficionado de los Guardians (antes Indians) desde niño y esta temporada adquirió una participación minoritaria en la organización. Su presencia en el estadio tuvo, por tanto, un significado especial: además de seguidor, ahora también forma parte del grupo de propietarios del equipo.
El momento cumbre llegó cuando José Ramírez conectó un cuadrangular que produjo las únicas dos carreras del encuentro. Cleveland ganó 2-0 y completó una remontada memorable, después de perder los dos primeros juegos de la serie. Kelce, que vestía una camiseta de Ramírez, celebró de pie junto a sus amigos y describió la experiencia como uno de los momentos más emocionantes de su vida.
La coincidencia con el calendario de la NFL resultó perfecta. Los Chiefs tuvieron su semana de descanso y Kelce pudo viajar para acompañar a los Guardians en el juego decisivo, algo que no habría sido sencillo si hubiera tenido compromisos con Kansas City.
Ahora, Cleveland se prepara para enfrentar a los Tampa Bay Rays en la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Los Guardians buscarán mantener el impulso de una clasificación que ya quedó marcada por la remontada y por la presencia de uno de sus aficionados más famosos.
Kelce ha conquistado tres Super Bowls con los Chiefs. Esta vez, desde las tribunas y como propietario minoritario, celebró una victoria de beisbol que también sintió como propia.


