
Víctor Márquez, infielder veracruzano de Caliente Durango, aparece entre los candidatos sugeridos por la oficina de la Liga Mexicana de Beisbol para dos de los reconocimientos más destacados de la temporada 2026: Defensivo del Año y Retorno del Año. Sin embargo, es precisamente esta última nominación la que genera una pregunta: ¿qué justifica considerarlo un jugador de retorno?
De acuerdo con los números presentados por la propia LMB, Márquez tuvo una mejor temporada ofensiva en 2026. Después de batear .275, con dos cuadrangulares y 20 carreras producidas en 61 juegos durante 2025, elevó su promedio a .335, mantuvo los dos jonrones y aumentó su producción a 33 carreras en 86 encuentros.
La mejoría es evidente, pero su caso no parece encajar de manera tan clara en la definición de la liga. El criterio para Retorno del Año contempla a jugadores que sobresalen después de una campaña anterior afectada por lesiones, alguna circunstancia que los alejó del terreno o una baja en su rendimiento.
Márquez jugó de manera constante en 2025 y terminó con un promedio de .275. ¿Fue aquella una temporada suficientemente mala como para justificar que su siguiente campaña sea considerada un retorno? La nominación abre el debate sobre cómo se está interpretando ese criterio.
Su candidatura a Defensivo del Año también merece atención. Como parador en corto, registró un porcentaje de fildeo de .973, con 10 errores en 413 lances. Sin embargo, la evaluación propuesta por la LMB no se limita a las estadísticas: también considera la espectacularidad y la dificultad de las jugadas defensivas.
Márquez está entre los sugeridos para dos reconocimientos, pero una de esas nominaciones deja una pregunta pendiente: ¿se trata realmente de un retorno o simplemente de una buena temporada después de otra que no fue particularmente mala?

Víctor Márquez, infielder veracruzano de Caliente Durango, aparece entre los candidatos sugeridos por la oficina de la Liga Mexicana de Beisbol para dos de los reconocimientos más destacados de la temporada 2026: Defensivo del Año y Retorno del Año. Sin embargo, es precisamente esta última nominación la que genera una pregunta: ¿qué justifica considerarlo un jugador de retorno?
De acuerdo con los números presentados por la propia LMB, Márquez tuvo una mejor temporada ofensiva en 2026. Después de batear .275, con dos cuadrangulares y 20 carreras producidas en 61 juegos durante 2025, elevó su promedio a .335, mantuvo los dos jonrones y aumentó su producción a 33 carreras en 86 encuentros.
La mejoría es evidente, pero su caso no parece encajar de manera tan clara en la definición de la liga. El criterio para Retorno del Año contempla a jugadores que sobresalen después de una campaña anterior afectada por lesiones, alguna circunstancia que los alejó del terreno o una baja en su rendimiento.
Márquez jugó de manera constante en 2025 y terminó con un promedio de .275. ¿Fue aquella una temporada suficientemente mala como para justificar que su siguiente campaña sea considerada un retorno? La nominación abre el debate sobre cómo se está interpretando ese criterio.
Su candidatura a Defensivo del Año también merece atención. Como parador en corto, registró un porcentaje de fildeo de .973, con 10 errores en 413 lances. Sin embargo, la evaluación propuesta por la LMB no se limita a las estadísticas: también considera la espectacularidad y la dificultad de las jugadas defensivas.
Márquez está entre los sugeridos para dos reconocimientos, pero una de esas nominaciones deja una pregunta pendiente: ¿se trata realmente de un retorno o simplemente de una buena temporada después de otra que no fue particularmente mala?


