
En septiembre de 2025, después de perder el segundo juego de la Serie del Rey con los Charros de Jalisco, Benjamín Gil dejó una declaración que hoy cobra un significado especial: aseguró que nunca representaría a los aficionados de los Diablos Rojos del México.
Poco más de un año después, el manager está a punto de emprender una nueva etapa en su carrera y todo apunta a que será precisamente al frente de los escarlatas.
Este miércoles, los Charros de Jalisco anunciaron que Gil no continuará como su manager en la Liga Mexicana de Beisbol, aunque seguirá al frente del equipo durante la temporada invernal de la Liga Mexicana del Pacífico.
La noticia rápidamente dio paso a versiones sobre su llegada a los Diablos Rojos para la campaña 2027. Aunque el anuncio oficial todavía está pendiente, la información que hemos podido verificar apunta a que su presentación con la organización capitalina se realizará la próxima semana.
La posible contratación resulta llamativa por el antecedente. En aquella declaración de septiembre de 2025, Gil expresó su rechazo a representar a una afición cuyo comportamiento consideraba irrespetuoso. Sus palabras surgieron en medio de la tensión de la Serie del Rey, después de que los Diablos se impusieran a los Charros.
Ahora, el panorama parece haber cambiado. Una cosa es cuestionar a una afición después de una derrota y otra muy distinta asumir la responsabilidad de dirigir al equipo que esa misma afición respalda.
¿Cambió de opinión Benjamín Gil? ¿Considera que una oportunidad profesional justifica dejar atrás aquella declaración? ¿O simplemente estamos ante una muestra de que las rivalidades y las emociones del terreno no siempre se mantienen cuando llega el momento de tomar decisiones profesionales… y de dinero?
Por ahora, habrá que esperar el anuncio oficial para conocer los detalles de su llegada, en caso de que efectivamente la noticia se confirme. Pero la frase ya está ahí, registrada en septiembre de 2025, y convierte su posible desembarco en el México Rojo en una historia mucho más interesante que un simple cambio de manager.

En septiembre de 2025, después de perder el segundo juego de la Serie del Rey con los Charros de Jalisco, Benjamín Gil dejó una declaración que hoy cobra un significado especial: aseguró que nunca representaría a los aficionados de los Diablos Rojos del México.
Poco más de un año después, el manager está a punto de emprender una nueva etapa en su carrera y todo apunta a que será precisamente al frente de los escarlatas.
Este miércoles, los Charros de Jalisco anunciaron que Gil no continuará como su manager en la Liga Mexicana de Beisbol, aunque seguirá al frente del equipo durante la temporada invernal de la Liga Mexicana del Pacífico.
La noticia rápidamente dio paso a versiones sobre su llegada a los Diablos Rojos para la campaña 2027. Aunque el anuncio oficial todavía está pendiente, la información que hemos podido verificar apunta a que su presentación con la organización capitalina se realizará la próxima semana.
La posible contratación resulta llamativa por el antecedente. En aquella declaración de septiembre de 2025, Gil expresó su rechazo a representar a una afición cuyo comportamiento consideraba irrespetuoso. Sus palabras surgieron en medio de la tensión de la Serie del Rey, después de que los Diablos se impusieran a los Charros.
Ahora, el panorama parece haber cambiado. Una cosa es cuestionar a una afición después de una derrota y otra muy distinta asumir la responsabilidad de dirigir al equipo que esa misma afición respalda.
¿Cambió de opinión Benjamín Gil? ¿Considera que una oportunidad profesional justifica dejar atrás aquella declaración? ¿O simplemente estamos ante una muestra de que las rivalidades y las emociones del terreno no siempre se mantienen cuando llega el momento de tomar decisiones profesionales… y de dinero?
Por ahora, habrá que esperar el anuncio oficial para conocer los detalles de su llegada, en caso de que efectivamente la noticia se confirme. Pero la frase ya está ahí, registrada en septiembre de 2025, y convierte su posible desembarco en el México Rojo en una historia mucho más interesante que un simple cambio de manager.


