
Michael Wielansky atraviesa un año particularmente complicado. Cuando parecía que había dejado atrás una lesión que lo mantuvo fuera de actividad durante buena parte de la temporada de verano, el infielder de los Charros de Jalisco enfrenta ahora un nuevo contratiempo que volverá a alejarlo del terreno de juego durante aproximadamente dos meses.
A principios de junio, Wielansky tuvo que abandonar la actividad con los Charros en la Liga Mexicana de Beisbol después de recibir un pelotazo en el rostro que le provocó una fractura en el pómulo izquierdo. La lesión lo obligó a pasar varias semanas en recuperación y su regreso se produjo hasta la recta final de la campaña, cuando pudo reincorporarse para ayudar al equipo durante los playoffs.
Sin embargo, el jugador todavía no parecía estar al ciento por ciento cuando volvió a jugar. Su participación en la postemporada le permitió retomar el contacto con la competencia, aunque después de una ausencia prolongada era complicado recuperar inmediatamente el ritmo que tenía antes del accidente.
Ahora, cuando apenas comenzaba la temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, Wielansky sufrió otra lesión. El reporte médico de los Charros confirmó que presenta fracturas del cuarto y quinto dedo de la mano izquierda, por lo que será sometido a una intervención quirúrgica este sábado.
El pronóstico inicial estima que podrá regresar al terreno de juego en aproximadamente ocho semanas, lo que significa que volverá a enfrentar un proceso de recuperación que lo mantendrá fuera durante cerca de dos meses.
La coincidencia resulta llamativa: dos lesiones diferentes en un mismo año, ambas con periodos estimados de ausencia muy similares. Aunque los percances no tienen relación entre sí, el resultado para el jugador es el mismo: perder continuidad y tener que comenzar nuevamente el camino hacia su recuperación.
Para Wielansky, el reto será superar esta nueva intervención y recuperar su mejor condición física. Para los Charros, la ausencia representa un contratiempo en el arranque de la campaña invernal, justo cuando el equipo comienza a definir su funcionamiento.
Después de un verano marcado por una lesión en el rostro y un regreso tardío, el infielder vuelve a estar fuera de circulación. Para Michael Wielansky, el 2026 se está convirtiendo en un año para el olvido.

Michael Wielansky atraviesa un año particularmente complicado. Cuando parecía que había dejado atrás una lesión que lo mantuvo fuera de actividad durante buena parte de la temporada de verano, el infielder de los Charros de Jalisco enfrenta ahora un nuevo contratiempo que volverá a alejarlo del terreno de juego durante aproximadamente dos meses.
A principios de junio, Wielansky tuvo que abandonar la actividad con los Charros en la Liga Mexicana de Beisbol después de recibir un pelotazo en el rostro que le provocó una fractura en el pómulo izquierdo. La lesión lo obligó a pasar varias semanas en recuperación y su regreso se produjo hasta la recta final de la campaña, cuando pudo reincorporarse para ayudar al equipo durante los playoffs.
Sin embargo, el jugador todavía no parecía estar al ciento por ciento cuando volvió a jugar. Su participación en la postemporada le permitió retomar el contacto con la competencia, aunque después de una ausencia prolongada era complicado recuperar inmediatamente el ritmo que tenía antes del accidente.
Ahora, cuando apenas comenzaba la temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, Wielansky sufrió otra lesión. El reporte médico de los Charros confirmó que presenta fracturas del cuarto y quinto dedo de la mano izquierda, por lo que será sometido a una intervención quirúrgica este sábado.
El pronóstico inicial estima que podrá regresar al terreno de juego en aproximadamente ocho semanas, lo que significa que volverá a enfrentar un proceso de recuperación que lo mantendrá fuera durante cerca de dos meses.
La coincidencia resulta llamativa: dos lesiones diferentes en un mismo año, ambas con periodos estimados de ausencia muy similares. Aunque los percances no tienen relación entre sí, el resultado para el jugador es el mismo: perder continuidad y tener que comenzar nuevamente el camino hacia su recuperación.
Para Wielansky, el reto será superar esta nueva intervención y recuperar su mejor condición física. Para los Charros, la ausencia representa un contratiempo en el arranque de la campaña invernal, justo cuando el equipo comienza a definir su funcionamiento.
Después de un verano marcado por una lesión en el rostro y un regreso tardío, el infielder vuelve a estar fuera de circulación. Para Michael Wielansky, el 2026 se está convirtiendo en un año para el olvido.


