
Cinco juegos le bastaron a los Tomateros de Culiacán para tomar una ventaja considerable en el departamento de cuadrangulares colectivos de la Liga Mexicana del Pacífico. Después de la primera semana de actividad, los guindas suman 10 jonrones, a un promedio de dos por encuentro y cuatro por encima de sus perseguidores más cercanos.
Mazatlán y Mexicali comparten el segundo lugar con seis cuadrangulares cada uno, una diferencia que llama la atención tan temprano en la temporada. Sin embargo, más allá del total, hay otro dato que merece destacarse: seis jugadores diferentes ya han conectado al menos un jonrón por Culiacán.
Jon Singleton, Rosman Verdugo y JP Martínez encabezan la lista, con dos cuadrangulares cada uno. Luis Verdugo, Orlando Martínez y Poncho Ruiz han aportado uno por cabeza para completar los 10 vuelacercas del equipo.
La distribución del poder es un elemento interesante del arranque tomatero. La producción no se concentra exclusivamente en un bateador: tres jugadores han conectado dos veces para la calle y otros tres ya contribuyeron con un batazo de cuatro esquinas.
Mantener este ritmo durante una temporada completa sería otra historia, pero el comienzo coloca a Culiacán en una posición destacada en una de las estadísticas más llamativas de la ofensiva. Dos cuadrangulares por juego representan una frecuencia importante, aunque todavía es pronto para saber si se trata de una tendencia que pueda sostenerse.
Por ahora, los números dejan una primera señal: el poder está repartido en la alineación y los Tomateros han encontrado distintas vías para sacar la pelota del parque. La temporada apenas comienza, pero después de cinco encuentros el bateo de largo alcance ya es uno de los rasgos que distinguen el arranque de Culiacán.

Cinco juegos le bastaron a los Tomateros de Culiacán para tomar una ventaja considerable en el departamento de cuadrangulares colectivos de la Liga Mexicana del Pacífico. Después de la primera semana de actividad, los guindas suman 10 jonrones, a un promedio de dos por encuentro y cuatro por encima de sus perseguidores más cercanos.
Mazatlán y Mexicali comparten el segundo lugar con seis cuadrangulares cada uno, una diferencia que llama la atención tan temprano en la temporada. Sin embargo, más allá del total, hay otro dato que merece destacarse: seis jugadores diferentes ya han conectado al menos un jonrón por Culiacán.
Jon Singleton, Rosman Verdugo y JP Martínez encabezan la lista, con dos cuadrangulares cada uno. Luis Verdugo, Orlando Martínez y Poncho Ruiz han aportado uno por cabeza para completar los 10 vuelacercas del equipo.
La distribución del poder es un elemento interesante del arranque tomatero. La producción no se concentra exclusivamente en un bateador: tres jugadores han conectado dos veces para la calle y otros tres ya contribuyeron con un batazo de cuatro esquinas.
Mantener este ritmo durante una temporada completa sería otra historia, pero el comienzo coloca a Culiacán en una posición destacada en una de las estadísticas más llamativas de la ofensiva. Dos cuadrangulares por juego representan una frecuencia importante, aunque todavía es pronto para saber si se trata de una tendencia que pueda sostenerse.
Por ahora, los números dejan una primera señal: el poder está repartido en la alineación y los Tomateros han encontrado distintas vías para sacar la pelota del parque. La temporada apenas comienza, pero después de cinco encuentros el bateo de largo alcance ya es uno de los rasgos que distinguen el arranque de Culiacán.


