
La presentación de Benjamín Gil como nuevo mánager de los Diablos Rojos del México dejó dos temas sin definir: la posible llegada de su hijo Mateo al equipo y la integración del cuerpo técnico que lo acompañará en la temporada 2027.
Durante el encuentro con los medios en el Estadio Alfredo Harp Helú, Gil se mostró entusiasmado con su nueva responsabilidad, insistió en que su objetivo es ganar campeonatos y dedicó varios comentarios a destacar las cualidades de la Ciudad de México. También pidió comprensión por sus declaraciones anteriores contra la afición escarlata, al explicar que en aquel momento defendía los colores de otro equipo.
Pero cuando llegó el momento de hablar sobre la conformación del grupo de trabajo, aparecieron las primeras interrogantes.
Al preguntarle si buscaría llevar a su hijo Mateo a los Diablos, la respuesta de Gil fue que el joven está muy bien con los Charros de Jalisco. No anunció ninguna negociación ni adelantó que pudiera incorporarse a la organización capitalina.
La segunda pregunta se refirió a los coaches de confianza que podrían acompañarlo en esta nueva etapa. En ese momento intervino Miguel Ojeda, director deportivo de los Diablos, para aclarar que todavía no han comenzado a trabajar ni a definir quiénes integrarán el cuerpo técnico.
Así, dos asuntos que suelen ser importantes en la construcción de un equipo quedaron pendientes después de la presentación del nuevo mánager.
La llegada de Gil abre una etapa de grandes expectativas para los bicampeones 2024-2025 de la Liga Mexicana de Beisbol, pero el proyecto todavía tiene piezas por acomodar. La integración de su cuerpo técnico será una de las decisiones por seguir, mientras que la situación de Mateo permanece sin una definición sobre una posible llegada a la organización.
Por ahora, Benjamín Gil ya tiene el puesto.… pero no se define por ahora quienes lo acompañarán.

La presentación de Benjamín Gil como nuevo mánager de los Diablos Rojos del México dejó dos temas sin definir: la posible llegada de su hijo Mateo al equipo y la integración del cuerpo técnico que lo acompañará en la temporada 2027.
Durante el encuentro con los medios en el Estadio Alfredo Harp Helú, Gil se mostró entusiasmado con su nueva responsabilidad, insistió en que su objetivo es ganar campeonatos y dedicó varios comentarios a destacar las cualidades de la Ciudad de México. También pidió comprensión por sus declaraciones anteriores contra la afición escarlata, al explicar que en aquel momento defendía los colores de otro equipo.
Pero cuando llegó el momento de hablar sobre la conformación del grupo de trabajo, aparecieron las primeras interrogantes.
Al preguntarle si buscaría llevar a su hijo Mateo a los Diablos, la respuesta de Gil fue que el joven está muy bien con los Charros de Jalisco. No anunció ninguna negociación ni adelantó que pudiera incorporarse a la organización capitalina.
La segunda pregunta se refirió a los coaches de confianza que podrían acompañarlo en esta nueva etapa. En ese momento intervino Miguel Ojeda, director deportivo de los Diablos, para aclarar que todavía no han comenzado a trabajar ni a definir quiénes integrarán el cuerpo técnico.
Así, dos asuntos que suelen ser importantes en la construcción de un equipo quedaron pendientes después de la presentación del nuevo mánager.
La llegada de Gil abre una etapa de grandes expectativas para los bicampeones 2024-2025 de la Liga Mexicana de Beisbol, pero el proyecto todavía tiene piezas por acomodar. La integración de su cuerpo técnico será una de las decisiones por seguir, mientras que la situación de Mateo permanece sin una definición sobre una posible llegada a la organización.
Por ahora, Benjamín Gil ya tiene el puesto.… pero no se define por ahora quienes lo acompañarán.


