
Caliente Durango y Piratas de Campeche vivieron una situación similar en las últimas semanas: ambos perdieron a sus responsables deportivos, quienes se incorporaron a otras organizaciones de la Liga Mexicana de Beisbol. La respuesta de los dos clubes fue apostar por gente de casa, con conocimiento de sus estructuras y proyectos.
Jorge Márquez dejó la gerencia deportiva de Caliente para incorporarse a los Algodoneros de Unión Laguna, mientras que José Meléndez salió de Campeche para asumir la presidencia ejecutiva de los Saraperos de Saltillo. Dos movimientos que reflejan cómo la competencia entre organizaciones de la LMB no se limita a los jugadores: también alcanza a los directivos que construyen los equipos.
Este jueves, Caliente y Piratas anunciaron a sus nuevos responsables deportivos. En ambos casos, optaron por promover a personas que ya formaban parte de sus estructuras, en lugar de buscar fuera de la organización.
Caliente nombró a Leo Rodríguez Pimienta, conocido como Leo Rodríguez III, quien se incorporó al club en febrero de 2025 como coach de receptores y posteriormente asumió como coach de banca. En 2026 formó parte de la gerencia deportiva que llevó al equipo a los playoffs, una clasificación histórica para Durango después de 48 años sin que una franquicia de la LMB asentada en la ciudad alcanzara esa instancia.
Rodríguez cuenta además con experiencia como jugador, mánager y gerente deportivo. Disputó 14 temporadas en la LMB y fue parte del campeonato de los Rojos del Águila de Veracruz en 2012.
Por su parte, Piratas eligió a Benjamín Sandoval, quien jugó seis temporadas con Campeche, trabajó tres años como coach de pitcheo y durante las últimas tres temporadas estuvo al frente de la Coordinación Deportiva. En ese periodo, la novena campechana clasificó a los playoffs en 2025 y 2026.
Más allá de las salidas, ambos equipos respondieron con una decisión que privilegia la continuidad y el conocimiento interno. Ahora, Rodríguez y Sandoval tendrán el reto de demostrar que esa apuesta puede traducirse en resultados.

Caliente Durango y Piratas de Campeche vivieron una situación similar en las últimas semanas: ambos perdieron a sus responsables deportivos, quienes se incorporaron a otras organizaciones de la Liga Mexicana de Beisbol. La respuesta de los dos clubes fue apostar por gente de casa, con conocimiento de sus estructuras y proyectos.
Jorge Márquez dejó la gerencia deportiva de Caliente para incorporarse a los Algodoneros de Unión Laguna, mientras que José Meléndez salió de Campeche para asumir la presidencia ejecutiva de los Saraperos de Saltillo. Dos movimientos que reflejan cómo la competencia entre organizaciones de la LMB no se limita a los jugadores: también alcanza a los directivos que construyen los equipos.
Este jueves, Caliente y Piratas anunciaron a sus nuevos responsables deportivos. En ambos casos, optaron por promover a personas que ya formaban parte de sus estructuras, en lugar de buscar fuera de la organización.
Caliente nombró a Leo Rodríguez Pimienta, conocido como Leo Rodríguez III, quien se incorporó al club en febrero de 2025 como coach de receptores y posteriormente asumió como coach de banca. En 2026 formó parte de la gerencia deportiva que llevó al equipo a los playoffs, una clasificación histórica para Durango después de 48 años sin que una franquicia de la LMB asentada en la ciudad alcanzara esa instancia.
Rodríguez cuenta además con experiencia como jugador, mánager y gerente deportivo. Disputó 14 temporadas en la LMB y fue parte del campeonato de los Rojos del Águila de Veracruz en 2012.
Por su parte, Piratas eligió a Benjamín Sandoval, quien jugó seis temporadas con Campeche, trabajó tres años como coach de pitcheo y durante las últimas tres temporadas estuvo al frente de la Coordinación Deportiva. En ese periodo, la novena campechana clasificó a los playoffs en 2025 y 2026.
Más allá de las salidas, ambos equipos respondieron con una decisión que privilegia la continuidad y el conocimiento interno. Ahora, Rodríguez y Sandoval tendrán el reto de demostrar que esa apuesta puede traducirse en resultados.


