
Esteban «Pony» Quiroz está viviendo un inicio de temporada muy diferente con los Águilas de Mexicali. A sus 34 años, el infielder se encuentra como líder jonronero de la Liga Mexicana del Pacífico, algo que pocos habrían anticipado antes del inicio de la temporada.
Quiroz tiene la fuerza para conectar cuadrangulares, pero nunca se ha caracterizado por ser un candidato habitual a pelear por el liderato de ese departamento. Por eso llama la atención que ya, acumule cuatro vuelacercas en apenas 38 turnos oficiales, un ritmo que contrasta notablemente con sus antecedentes.
La comparación con su campaña anterior resulta reveladora. En 2025, jugando con los Algodoneros de Guasave, conectó solamente tres jonrones en 209 turnos al bat. Ahora, con Mexicali, ya superó esa cifra en una fracción de las oportunidades que necesitó hace un año.
Sus números históricos en la LMP también ayudan a dimensionar la sorpresa. En 13 temporadas en el circuito, solamente una vez había rebasado la barrera de los diez cuadrangulares: en 2024, cuando terminó con 12. No se trata, por tanto, de un bateador acostumbrado a aparecer entre los principales productores de jonrones de la liga.
El arranque con los Águilas representa una oportunidad para aprovechar su buen momento ofensivo y aportar poder a una alineación que encuentra en Quiroz una producción inesperada. La muestra todavía es pequeña y sería prematuro anticipar si podrá sostener ese ritmo durante el resto del calendario.
Por ahora, los números hablan por sí solos: cuatro cuadrangulares en 38 turnos y el liderato jonronero de la LMP. Para un jugador cuya trayectoria no ha estado marcada por la acumulación de vuelacercas, es un comienzo que merece atención.
El Pony está haciendo ruido con el bat, y Mexicali disfruta de un arranque que pocos habrían pronosticado.

Esteban «Pony» Quiroz está viviendo un inicio de temporada muy diferente con los Águilas de Mexicali. A sus 34 años, el infielder se encuentra como líder jonronero de la Liga Mexicana del Pacífico, algo que pocos habrían anticipado antes del inicio de la temporada.
Quiroz tiene la fuerza para conectar cuadrangulares, pero nunca se ha caracterizado por ser un candidato habitual a pelear por el liderato de ese departamento. Por eso llama la atención que ya, acumule cuatro vuelacercas en apenas 38 turnos oficiales, un ritmo que contrasta notablemente con sus antecedentes.
La comparación con su campaña anterior resulta reveladora. En 2025, jugando con los Algodoneros de Guasave, conectó solamente tres jonrones en 209 turnos al bat. Ahora, con Mexicali, ya superó esa cifra en una fracción de las oportunidades que necesitó hace un año.
Sus números históricos en la LMP también ayudan a dimensionar la sorpresa. En 13 temporadas en el circuito, solamente una vez había rebasado la barrera de los diez cuadrangulares: en 2024, cuando terminó con 12. No se trata, por tanto, de un bateador acostumbrado a aparecer entre los principales productores de jonrones de la liga.
El arranque con los Águilas representa una oportunidad para aprovechar su buen momento ofensivo y aportar poder a una alineación que encuentra en Quiroz una producción inesperada. La muestra todavía es pequeña y sería prematuro anticipar si podrá sostener ese ritmo durante el resto del calendario.
Por ahora, los números hablan por sí solos: cuatro cuadrangulares en 38 turnos y el liderato jonronero de la LMP. Para un jugador cuya trayectoria no ha estado marcada por la acumulación de vuelacercas, es un comienzo que merece atención.
El Pony está haciendo ruido con el bat, y Mexicali disfruta de un arranque que pocos habrían pronosticado.


