
Javier Assad seguirá vinculado a los Cubs de Chicago en 2027, pero no porque la organización haya decidido garantizarle los 3.3 millones de dólares establecidos en su opción contractual. Ocurrió exactamente lo contrario: el equipo rechazó esa opción y el lanzador mexicano continuará bajo control de la organización a través del sistema de arbitraje salarial.
La precisión es importante porque algunos medios mexicanos informaron equivocadamente que Chicago había hecho efectiva la opción. La información publicada por MLB.com confirma que fue declinada. Sin embargo, el propio reporte explica que Assad todavía tiene dos años de elegibilidad para arbitraje, lo que permite a los Cubs conservar sus servicios hasta 2028.
La decisión tiene una lectura interesante. Chicago no está dispuesto a comprometer los 3.3 millones de dólares de la opción, pero tampoco parece tener interés en desprenderse de un pitcher que ha demostrado utilidad en distintas funciones.
Durante 2026, Assad registró marca de 6-2 y efectividad de 3.63 en 28 apariciones, 11 de ellas como abridor. También consiguió dos salvamentos. Su capacidad para trabajar tanto en la rotación como en el bullpen representa una alternativa que los Cubs parecen valorar, aunque no le hayan ofrecido estabilidad en el roster de Grandes Ligas.
De hecho, el tijuanense ha vivido una temporada de constantes movimientos entre Chicago y las ligas menores, sin conseguir establecerse de manera permanente con el equipo. Aun así, sus resultados y su versatilidad parecen suficientes para que la organización prefiera mantenerlo en sus planes.
La decisión contractual no significa que Assad tenga asegurado un lugar en la rotación ni siquiera en el roster de 2027. Significa que Chicago conserva el control sobre su futuro y tendrá que negociar su salario mediante arbitraje.
No lo aseguran con una opción de contrato, pero tampoco lo dejan ir. Esa es la situación de Javier Assad.

Javier Assad seguirá vinculado a los Cubs de Chicago en 2027, pero no porque la organización haya decidido garantizarle los 3.3 millones de dólares establecidos en su opción contractual. Ocurrió exactamente lo contrario: el equipo rechazó esa opción y el lanzador mexicano continuará bajo control de la organización a través del sistema de arbitraje salarial.
La precisión es importante porque algunos medios mexicanos informaron equivocadamente que Chicago había hecho efectiva la opción. La información publicada por MLB.com confirma que fue declinada. Sin embargo, el propio reporte explica que Assad todavía tiene dos años de elegibilidad para arbitraje, lo que permite a los Cubs conservar sus servicios hasta 2028.
La decisión tiene una lectura interesante. Chicago no está dispuesto a comprometer los 3.3 millones de dólares de la opción, pero tampoco parece tener interés en desprenderse de un pitcher que ha demostrado utilidad en distintas funciones.
Durante 2026, Assad registró marca de 6-2 y efectividad de 3.63 en 28 apariciones, 11 de ellas como abridor. También consiguió dos salvamentos. Su capacidad para trabajar tanto en la rotación como en el bullpen representa una alternativa que los Cubs parecen valorar, aunque no le hayan ofrecido estabilidad en el roster de Grandes Ligas.
De hecho, el tijuanense ha vivido una temporada de constantes movimientos entre Chicago y las ligas menores, sin conseguir establecerse de manera permanente con el equipo. Aun así, sus resultados y su versatilidad parecen suficientes para que la organización prefiera mantenerlo en sus planes.
La decisión contractual no significa que Assad tenga asegurado un lugar en la rotación ni siquiera en el roster de 2027. Significa que Chicago conserva el control sobre su futuro y tendrá que negociar su salario mediante arbitraje.
No lo aseguran con una opción de contrato, pero tampoco lo dejan ir. Esa es la situación de Javier Assad.


