
El discurso en BEISBOL MX, en el sentido de que Luis Gastélum debe ser el próximo mexicano en debutar en MLB no era exagerado. Hoy, empieza a quedarse corto.
El pitcher mexicano sigue construyendo, salida tras salida, un caso imposible de ignorar dentro del campamento de los St. Louis Cardinals, y este domingo dio un golpe sobre la mesa, enfrentando a los Houston Astros, entrando en la novena entrada con la responsabilidad del cierre… y no titubeó: tres bateadores, tres ponches. Dominio absoluto.
Chase Call, Caden Powell y CJ Alexander fueron víctimas de una recta viva, un impresionante cambio de velocidad y un en general repertorio que simplemente no dio margen. Resultado: salvamento para Gastélum y victoria 3-2 para St. Louis.
Pero esto no es una actuación aislada… es una tendencia. Gastélum ha lanzado ya en cuatro juegos de Spring Training (ante Washington, Mets —dos veces— y Astros) y su línea es perfecta:
4 innings, 0 carreras, 0 hits permitidos, 6 ponches y 2 salvamentos.
Ni contacto sólido, ni amenazas reales. En un momento donde los equipos afinan sus rosters para el Opening Day (faltan tres días), el mexicano no solo está compitiendo… está obligando a tomar decisiones.
Porque esto ya no se trata de proyección, se trata de rendimiento inmediato. En un bullpen donde cada puesto cuenta, Gastélum ha hecho lo más difícil: convertir oportunidades limitadas en argumentos contundentes. Y lo ha hecho con sangre fría, incluso cerrando juegos.
La pregunta ya no es si tiene nivel para Grandes Ligas. La pregunta es: ¿pueden los Cardinals dejarlo fuera del roster inaugural?


