
Hay jugadores que necesitan tiempo para adaptarse… y hay otros que llegan y cambian todo.
Willie Calhoun ya demostró ser lo segundo en la Liga Mexicana de Beisbol y, ahora, la gran diferencia es clara: los Charros de Jalisco lo tendrán desde el inicio.
Su historia en la LMB comenzó en 2025, cuando llegó por primera vez para integrarse a los Tigres de Quintana Roo, pero fue en el cierre de la temporada donde todo cambió. Apenas dos semanas antes del final del calendario regular, Calhoun pasó a Charros… y su impacto fue inmediato.
En temporada regular dejó números sólidos: .274 de promedio, 14 cuadrangulares y 66 carreras producidas en 82 juegos. Pero fue en playoffs donde realmente marcó diferencia.
Ahí, el “Osito” se encendió y fue pieza clave para que Charros conquistara el título de la Zona Norte… un refuerzo tardío… pero determinante.
Y ese es el detalle, porque en 2025 tuvieron que esperar a que llegara. Esta vez no.
“Me encanta el roster que tenemos… contar con Willie Calhoun desde el principio hace diferencia”, aseguró el manager Benjamín Gil.
Y no es difícil entender por qué. Calhoun dividirá su tiempo entre la primera base y el rol de bateador designado, aportando poder, experiencia y un antecedente reciente que ilusiona.
Porque ya no es una apuesta, es una certeza y los Charros ya vieron de lo que es capaz… y ahora lo tendrán desde el primer día.
Porque si ese nivel aparece desde abril, no será solo un refuerzo. Será una ventaja desde el arranque.


