
Hay historias que empiezan a inquietar… justo porque se repiten. La de Brooks Hall con los Diablos Rojos del México ya tiene forma de patrón. Y también de pregunta.
Porque mientras el equipo arranca cada temporada buscando estabilidad en el pitcheo… hay un nombre que simplemente no está. No llega en abril… ni tampoco en mayo y junio.
Y no porque esté en otra liga, simplemente… no aparece… No aparece en rosters activos ni en otras ligas durante ese periodo, no hay registros de que esté activo ahora.
Así fue en 2024, cuando llegó hasta el 17 de julio, a dos semanas del final del calendario regular, y, aun así, terminó siendo determinante: 3-0 en playoffs, más de 26 entradas lanzadas y la victoria en el juego definitivo de la Serie Final ante los Sultanes de Monterrey.
Clave en el título. En 2025, la historia se repitió casi idéntica… tampoco inició la temporada con el equipo, tampoco estaba en otra liga y, otra vez, apareció hasta el 9 de julio.
¿El resultado? Mismo impacto. Tres juegos en temporada regular… y seis en playoffs, con marca de 3-0 y peso específico en el bicampeonato.
Demasiada coincidencia… porque cuando llega, responde, pero el punto no es ese. El punto es que no está de tiempo completo, y hoy, con dudas en el pitcheo desde temprano en la temporada, la sensación empieza a crecer entre la afición:
¿Por qué no está desde abril?… y es que si algo ha demostrado Brooks Hall es que tiene nivel para marcar diferencia, pero también ha dejado otra impresión, igual de clara: Que aparece cuando quiere… y siempre en el mismo momento.
Y en un equipo que aspira a todo desde el primer día, la pregunta es inevitable: ¿no ayudaría más si estuviera desde el inicio?


