
Los Diablos Rojos del México no solo ganaron este domingo a los Conspiradores en Querétaro… contaron tres historias en forma de cuadrangular.
Y todas dicen algo del presente del equipo.
El primero llegó de inmediato. Carlos Sepúlveda, actual campeón bateador de la LMB, no esperó nada: en el primer pitcheo del juego, mandó la pelota por encima de la barda del jardín derecho. Un mensaje claro desde el arranque.
Después vino un regreso esperado. Dos bateadores más tarde, en esa misma primera entrada, apareció Robinson Canó quien tras ausentarse un par de días para estar en la Mexico City Series —donde convivió con jugadores de los Padres y directivos del club— volvió al lineup… y lo hizo como sabe: cuadrangular de dos carreras para poner el juego 3-0… reaparición perfecta.
Pero había más, en la segunda entrada llegó el tercero. Jon Singleton conectó su sexto jonrón de la temporada, suficiente para colocarse como líder en solitario en ese departamento dentro de la LMB.
Tres swings… tres momentos y, tres historias.
Profundidad, poder y actualidad. Sepúlveda marcó el ritmo desde el inicio, Canó respondió como si su descanso habría sido para recargar baterías y Singleton con autoridad domina la estadística.
Así, el equipo escarlata no solo gana juegos… impone historias desde la caja de bateo.


