
Los Toros de Tijuana siguen encontrando formas de ganar… y eso empieza a convertirse en una señal muy seria para el resto de los equipos de la Zona Norte de la LMB
La noche del martes, Tijuana vino de atrás y terminó dejando tendidos en el terreno a los Dorados de Chihuahua con un imparable de oro de Junior Lake en la décima entrada para ganar 5-4 en el Toros Mobil Park.
Con ello, los Toros llegaron ya a cinco victorias consecutivas. Pero más allá de la racha, hay otro detalle que empieza a cambiar la percepción alrededor del equipo: Justin Turner ya comienza a verse cómodo en Tijuana.
El veterano ex jugador de Grandes Ligas apareció como cuarto bat y respondió bateando de 4-2, elevando su promedio hasta .327. Y aunque los números llaman la atención, lo más importante parece ser otra cosa: la sensación de que Turner empieza a convertirse en el bateador de impacto que Toros imaginó cuando decidió apostar por él.
Porque Tijuana no solo está ganando, está aprendiendo a sobrevivir juegos cerrados, a responder en momentos de presión y ahora además empieza a sumar producción consistente de una de sus figuras más mediáticas.
Durante años, los Toros han sido identificados por tener talento, profundidad y grandes rosters. Pero cuando a eso se le agrega experiencia, liderazgo ofensivo y capacidad para decidir juegos en extrainnings, el equipo empieza a verse todavía más peligroso.
La racha crece, Turner empieza a encenderse y, en Tijuana, poco a poco, los Toros parecen estar encontrando exactamente lo que buscaban.


