
El 3 de mayo los Olmecas de Tabasco ocupaban el último lugar de la Zona Sur. Su marca llegó a ser de apenas 2 victorias y 8 derrotas, y el panorama no parecía especialmente alentador para una organización que aspiraba a competir por los primeros lugares.
Exactamente un mes después, la historia es completamente distinta. Este 3 de junio, los Olmecas amanecieron como líderes solitarios de la Zona Sur, culminando una de las reacciones más sorprendentes de la temporada 2026 en la Liga Mexicana de Beisbol.
La combinación de la derrota de los Diablos Rojos del México ante los Bravos de León en el Estadio Alfredo Harp Helú y la suspensión por lluvia del encuentro entre Olmecas y Pericos de Puebla permitió que Tabasco quedara por primera vez en solitario en la cima del standing.
Lo interesante es que los Olmecas ya habían alcanzado el liderato durante los últimos días, sin embargo, no lo habían disfrutado sin compañía.
Por eso el amanecer de este jueves tiene un significado especial para la afición tabasqueña. No se trata únicamente de ser líderes, se trata de ser los únicos líderes y, eso resulta todavía más llamativo cuando se recuerda dónde se encontraba el equipo apenas unas semanas atrás.
De hecho, el 2 de mayo, cuando ocupaban el fondo de la clasificación, los Olmecas derrotaron al entonces líder de la Zona Sur en una de esas sorpresas que suelen pasar desapercibidas en el momento.
Visto desde la distancia, aquella victoria parece haber sido el primer aviso de que Tabasco estaba listo para cambiar el rumbo de su temporada. Por supuesto, todavía queda mucho calendario por delante y nadie gana campeonatos en junio, pero pasar del último lugar al liderato solitario en apenas un mes no es una hazaña menor.
Hace 31 días los Olmecas observaban la tabla desde abajo, hoy observan a toda la Zona Sur desde arriba y, por primera vez en la temporada, lo hacen completamente solos.


