
Los Piratas de Campeche derrotaron este viernes 3-1 a los Leones de Yucatán y, una vez más, Connor Hollis apareció entre los protagonistas de la victoria. La escena ya comienza a parecer familiar.
Porque mientras otros bateadores atraviesan rachas calientes o periodos complicados a lo largo de una temporada, Hollis ha convertido la constancia en una de sus principales virtudes desde que llegó a la Liga Mexicana de Beisbol. Actualmente batea para .357, cifra que lo coloca como el mejor bateador de los Piratas y dentro de los mejores ofensivos de toda la liga, ubicándose en el lugar 13 del circuito en promedio de bateo.
Lo más llamativo es que sus números actuales son prácticamente una continuación de lo que hizo el año pasado. En 2025, durante su primera temporada en la LMB, Hollis terminó con un extraordinario promedio de .366, consolidándose como uno de los bateadores más difíciles de dominar en toda la competencia.
Ahora, más de un año después, sigue produciendo casi exactamente al mismo nivel, porque la diferencia entre aquel .366 y el .357 actual es mínima, pero el significado es enorme.
A veces una gran temporada puede ser producto de un momento especial, pero repetir el rendimiento al año siguiente es mucho más complicado. Y eso es precisamente lo que está consiguiendo el jardinero de Campeche.
Además de mantener un promedio sobresaliente, Hollis continúa siendo una de las piezas más importantes dentro de una ofensiva que busca mantener a los Piratas en la pelea dentro de una competitiva Zona Sur.
Por eso, cada nuevo juego refuerza la misma conclusión, lo que vimos en 2025 no fue una casualidad, fue la presentación de un bateador de alto nivel que ha logrado sostener su rendimiento con el paso del tiempo. Y en una liga donde la regularidad suele ser tan difícil de encontrar, Connor Hollis está demostrando que la constancia también puede convertirse en una de las herramientas más valiosas para ganar juegos.


