
La Liga Mexicana de Beisbol informó este jueves las suspensiones de cuatro juegos para Jonás Garibay, de Bravos de León, y Junior Lake, de Toros de Tijuana, tras los incidentes registrados durante la serie celebrada en el Toros Mobil Park.
Sin embargo, más allá de los castigos, el comunicado volvió a exhibir una práctica que BEISBOL MX ha señalado en diversas ocasiones: la ausencia de explicaciones concretas detrás de las sanciones disciplinarias. La LMB señala que los jugadores incurrieron en una “conducta antideportiva”.
Pero surge una pregunta inevitable que nunca se responde: ¿Cuál conducta antideportiva?
El comunicado asegura además que la decisión se tomó: “Con base en el reglamento de la Liga…”, pero nunca precisa: ¿En qué artículo del reglamento se fundamentó la sanción?
Y también informa que hubo: “Análisis de los videos del juego…”, sin aclarar: ¿Qué observaron exactamente en esos videos?
Y añade que se actuó: “En apego al reporte de los umpires…”, aunque tampoco revela: ¿Qué establece dicho reporte?
En otras palabras, el aficionado conoce el castigo, pero desconoce los argumentos específicos que llevaron a imponerlo. Y como ha ocurrido en numerosos comunicados anteriores, el documento concluye con otra frase ya familiar para los seguidores del circuito:
“La LMB Banorte promueve el respeto entre todos los involucrados en el juego, rechaza todo tipo de actitud antideportiva y busca mantener la imagen de un espectáculo familiar.”
Los nombres cambian, las broncas cambian y las sanciones cambian.
Pero las “explicaciones” parecen permanecer exactamente iguales y quizá ahí radique el verdadero problema. Y es que en lugar del ya famoso copy-paste, lo que muchos aficionados siguen esperando es algo mucho más sencillo: transparencia


