
Este 24 de junio se cumple exactamente un mes desde que se produjo el último despido de un mánager en la Liga Mexicana. Y considerando lo que ocurrió el año pasado, el dato resulta sorprendente.
Muy sorprendente porque cuando terminó mayo de 2025 ya habían sido cesados siete manejadores y para estas mismas fechas la cifra había aumentado a 12 equipos con nuevo timonel: Bravos, Águila, Caliente, Saraperos, Tigres, Dorados, Piratas, Leones, Rieleros, Conspiradores, Olmecas y Acereros.
La temporada terminó con 15 organizaciones cambiando de mánager y un total de 19 despidos, ya que algunos equipos incluso terminaron removiendo también al sustituto. Por eso muchos pensaron que 2026 seguiría el mismo camino.
Pero no ha ocurrido: la cifra permanece detenida en apenas cinco despidos desde el 24 de mayo, es decir, ningún dirigente ha sido cesado durante el último mes. En 2026 los despidos comenzaron a principios de mayo con Saraperos y Leones y, poco tiempo después en un mismo fin de semana Pericos, El Águila y Conspiradores siguieron el mismo camino, y ya no hubo más.
Y eso abre varias preguntas interesantes.
- ¿Se volvieron más pacientes los propietarios?
- ¿Existe una mayor confianza en los proyectos deportivos?
- ¿Las organizaciones entendieron que cambiar de mánager no siempre resuelve los problemas?
- ¿O simplemente ya no están dispuestas a asumir el costo económico de despedir entrenadores a mitad de temporada?
Lo más llamativo es que motivos para hacer cambios no faltan. Equipos como Tecos de los Dos Laredos y Algodoneros de Unión Laguna han visto crecer las críticas de sus aficionados, quienes constantemente piden movimientos en el dugout.
Sin embargo, las directivas han optado por sostener a sus manejadores y quizá esa sea la verdadera noticia. No porque todos los mánagers estén haciendo un trabajo perfecto ni porque algunos equipos no necesiten ajustes, sino porque parece existir una mayor disposición a respaldar los proyectos y a buscar soluciones más profundas que simplemente cambiar al hombre que entrega la alineación cada noche.
Después de todo, despedir a un mánager es relativamente sencillo, pero construir una organización ganadora no lo es.
Tal vez los dueños de la LMB finalmente se calmaron… y si ése es el caso, quizá no sea una mala noticia para el beisbol mexicano.


