
La Liga Mexicana suele presumir la calidad de los jugadores que llegan procedentes de Grandes Ligas, sin embargo, en ocasiones también deja imágenes que invitan a reflexionar sobre la manera en que se construyen algunos rosters.
El colombiano Oscar Mercado acaba de convertirse en nuevo jugador de El Águila de Veracruz y con ello alcanzará una marca poco común. Será su tercer equipo de la temporada 2026 cuando todavía ni siquiera ha terminado el mes de junio.
Mercado inició la campaña con Caliente de Durango, donde bateó para .277. Posteriormente fue enviado a los Sultanes de Monterrey, pero apenas participó en tres encuentros antes de salir nuevamente de la organización. Ahora tendrá una tercera oportunidad con El Águila.
Resulta llamativo que un pelotero con experiencia en Grandes Ligas, que en 2019 terminó octavo en la votación al Novato del Año de la Liga Americana y que hace apenas un año robó 40 bases en Triple A con Lehigh Valley, haya cambiado de uniforme tres veces en menos de diez semanas de temporada.
La situación también refleja una realidad frecuente en la LMB. Muchas organizaciones continúan ajustando sus planteles sobre la marcha, buscando la combinación ideal conforme avanza el calendario.
En algunos casos funciona, en otros, deja la impresión de que nunca existió un proyecto deportivo claramente definido desde el inicio. Ahora será Veracruz quien intentará aprovechar las condiciones atléticas de Mercado, un jardinero reconocido por su velocidad, su defensa y su capacidad para generar presión en las bases.
La pregunta es si, por fin, encontrará un equipo donde pueda establecerse, porque tres uniformes antes de terminar junio parecen decir mucho más sobre la forma en que algunos clubes construyen sus rosters que sobre el propio rendimiento del jugador.


