
El mundo tendrá los ojos puestos en Nueva York durante la tarde del domingo. Primero, la final de la Copa del Mundo e inmediatamente después, uno de los enfrentamientos más atractivos que puede ofrecer el beisbol: Dodgers de Los Ángeles contra Yankees de Nueva York.
Será una jornada difícil de igualar para cualquier ciudad. A las 3:00 de la tarde, el MetLife Stadium albergará el partido que definirá al nuevo campeón del mundo. Millones de aficionados seguirán el desenlace del torneo más importante del futbol y convertirán al área metropolitana de Nueva York en el centro de atención del deporte internacional.
Pero el protagonismo no terminará con el silbatazo final. Poco tiempo después del final de ese juego, y a solo 13 millas de distancia, el Yankee Stadium captará la atención de todo el mundo del béisbol.
Dodgers y Yankees representan dos de las organizaciones más exitosas, populares y mediáticas de las Grandes Ligas. Cada vez que se enfrentan, el interés trasciende el resultado de un simple juego de temporada regular.
Y para hacer todavía más atractivo el encuentro, ambos equipos pondrán en el montículo a sus mejores cartas. Los Dodgers entregarán la pelota al japonés Yoshinobu Yamamoto, uno de los candidatos al premio Cy Young de la Liga Nacional, mientras que los Yankees responderán con Cam Schlittler, el joven derecho que se ha convertido en una de las grandes revelaciones de la organización neoyorquina y que atraviesa un gran momento.
Será un duelo de pitcheo con sabor a octubre, aunque el calendario apenas marque la segunda mitad de la campaña. No es frecuente que una misma ciudad concentre, en menos de cinco horas, la final del evento más importante del futbol y uno de los juegos más esperados de toda la temporada de las Grandes Ligas.
El domingo, cuando el Mundial baje el telón, el béisbol tomará la estafeta. Y lo hará con el escenario perfecto: Dodgers contra Yankees, en el Yankee Stadium.



