
Los Piratas de Campeche consiguieron un triunfo de enorme valor al derrotar 5-1 a El Águila de Veracruz, una victoria que los mantiene en la intensa pelea por los boletos a los playoffs de la Zona Sur.
El hombre que marcó la diferencia fue Emmanuel Ávila. En la segunda entrada, el infielder conectó un jonrón de tres carreras que abrió la pizarra y terminó por encaminar el triunfo filibustero en un momento crucial de la temporada.
Pero ese batazo significó mucho más que tres carreras. Con ese cuadrangular, Ávila llegó a 101 jonrones de por vida en la Liga Mexicana, convirtiéndose en un nuevo integrante del selecto grupo de peloteros que han superado el centenar de vuelacercas en el circuito.
El batazo tiene un significado especial porque el veterano infielder inició la temporada con 99 cuadrangulares y necesitó buena parte del calendario para alcanzar esa cifra histórica. El de Veracruz fue apenas su segundo jonrón de la campaña, pero probablemente uno de los más importantes.
La carrera de Ávila también destaca por su constancia. Debutó en 2010 con los Diablos Rojos del México y, desde entonces, ha participado en todas las temporadas de la LMB, convirtiéndose en uno de los jugadores más duraderos y confiables del beisbol mexicano. Emmanuel Ávila ha construido una trayectoria basada en la permanencia, la versatilidad y la producción oportuna.
Y este miércoles volvió a demostrarlo… con un solo swing no sólo acercó a los Piratas a la postemporada, sino que también escribió una página más en una carrera que ya supera los 100 jonrones y que, después de 17 temporadas consecutivas en la LMB, sigue encontrando formas de ser protagonista.



