
Tal vez hubo un momento en que los extrainnings parecían ser un problema para los Olmecas de Tabasco…. después comenzaron a convertirse en una costumbre. Ahora ya parecen parte de su esencia.
Los Olmecas volvieron a ganar en entradas extra un juego y esta vez ocurrió en el escenario más importante que han tenido en mucho tiempo: la Serie de Campeonato de la Zona Sur, ante la euforia de todos los aficionados que llenaron el Estadio Centenario.
Tabasco derrotó 4-3 a los Pericos de Puebla en 11 entradas, con un imparable de Carlos Arellano en el cierre del undécimo episodio que mandó a la carrera del triunfo al plato y empató la serie a un juego por equipo. Pero lo increíble es la frecuencia con la que esto está sucediendo.
El 2 de agosto, antes de comenzar los playoffs, advertimos sobre el desgaste que podía representar para Tabasco la enorme cantidad de juegos de extrainnings acumulados durante la recta final de la temporada en el mes de julio.
Después llegó la Serie de Zona, y volvieron los juegos largos. El 21 de agosto escribimos sobre esa extraña costumbre de los Olmecas de llevar todo al límite y el jueves pasado, cuando necesitaban ganar el séptimo juego ante Oaxaca para mantenerse con vida, lo hicieron en 13 entradas, con un cuadrangular de Alan Espinoza.
Ahora, apenas unos días después, nuevamente fueron más allá de las nueve entradas… ¡y nuevamente ganaron!
Esta vez Puebla había logrado empatar el encuentro en la novena entrada con un cuadrangular de Luis Castro y parecía tener la oportunidad de llevarse el partido, pero los Olmecas ya parecen sentirse cómodos cuando llega ese momento.
En la undécima, Agustín Ruiz recibió base, Agustín Murillo colocó corredores en las esquinas con un infield hit que en realidad había sido un intento de toque de sacrificio que salió mejor de lo esperado y, José Godoy recibió boleto intencional.
Entonces apareció Carlos Arellano… hit al jardín central. Juego terminado.
Lo que comenzó como una preocupación por el desgaste ahora parece haberse convertido en una fortaleza, los Olmecas no solamente juegan extrainnings…. los ganan.
Y cuando un equipo aprende a sentirse cómodo en el momento en que los demás comienzan a sentir la presión… los extrainnings pueden dejar de ser un problema y convertirse en parte de su esencia.



