
Hay victorias que valen más que otras. Para Michael King, la de este domingo seguramente tiene un significado especial.
El derecho de los Padres de San Diego derrotó a los Yankees, precisamente el equipo que decidió desprenderse de él cuando todavía era visto principalmente como una pieza más de su profundidad de pitcheo. King fue enviado a San Diego en diciembre de 2023 como parte del paquete que los Yankees recibieron a cambio de Juan Soto y Trent Grisham.
Los Padres aceptaron entregar a una de las grandes estrellas ofensivas de MLB y entre las piezas que recibieron estaba King. Dos años y medio después, la operación se ve muy diferente.
Porque King se convirtió en uno de los brazos importantes de San Diego y este domingo volvió a demostrarlo precisamente contra quienes decidieron dejarlo ir. Ante los Yankees lanzó seis entradas sin permitir carrera, solamente tres hits y tres ponches, para llevarse la victoria en el triunfo de los Padres por 4-3.
No necesitó una actuación espectacular en términos de ponches. Necesitó algo mucho más importante: dominar al equipo que alguna vez apostó que podía prescindir de él.
Y San Diego encontró en King mucho más que un complemento de aquella operación por Soto, encontró a un pitcher capaz de convertirse en protagonista. De hecho, antes del juego llegaba atravesando un gran momento: había acumulado 16 entradas consecutivas sin permitir carrera…. ahora agregó seis más.
La historia tiene una ironía deliciosa para los Padres: Juan Soto fue el gran nombre de aquel intercambio, pero mientras Soto siguió su camino y eventualmente terminó en otro equipo, Michael King se quedó en San Diego y terminó convirtiéndose en una de las caras importantes de su pitcheo.
Y este domingo tuvo la oportunidad perfecta para recordárselo a los Yankees… lo dejaron ir.

Hay victorias que valen más que otras. Para Michael King, la de este domingo seguramente tiene un significado especial.
El derecho de los Padres de San Diego derrotó a los Yankees, precisamente el equipo que decidió desprenderse de él cuando todavía era visto principalmente como una pieza más de su profundidad de pitcheo. King fue enviado a San Diego en diciembre de 2023 como parte del paquete que los Yankees recibieron a cambio de Juan Soto y Trent Grisham.
Los Padres aceptaron entregar a una de las grandes estrellas ofensivas de MLB y entre las piezas que recibieron estaba King. Dos años y medio después, la operación se ve muy diferente.
Porque King se convirtió en uno de los brazos importantes de San Diego y este domingo volvió a demostrarlo precisamente contra quienes decidieron dejarlo ir. Ante los Yankees lanzó seis entradas sin permitir carrera, solamente tres hits y tres ponches, para llevarse la victoria en el triunfo de los Padres por 4-3.
No necesitó una actuación espectacular en términos de ponches. Necesitó algo mucho más importante: dominar al equipo que alguna vez apostó que podía prescindir de él.
Y San Diego encontró en King mucho más que un complemento de aquella operación por Soto, encontró a un pitcher capaz de convertirse en protagonista. De hecho, antes del juego llegaba atravesando un gran momento: había acumulado 16 entradas consecutivas sin permitir carrera…. ahora agregó seis más.
La historia tiene una ironía deliciosa para los Padres: Juan Soto fue el gran nombre de aquel intercambio, pero mientras Soto siguió su camino y eventualmente terminó en otro equipo, Michael King se quedó en San Diego y terminó convirtiéndose en una de las caras importantes de su pitcheo.
Y este domingo tuvo la oportunidad perfecta para recordárselo a los Yankees… lo dejaron ir.


