
Lo que comenzó como una discusión entre un umpire y un pitcher novato terminó provocando una insólita protesta colectiva… ¡entre jugadores de equipos rivales!
Todo ocurrió durante el debut en Grandes Ligas del pitcher de los Cardinals, Hancel Rincon. En plena sexta entrada, el umpire Doug Eddings detuvo el juego para ordenarle que enderezara su gorra, pues la llevaba inclinada.
El problema es que Rincon no estaba violando ninguna regla y la decisión provocó el enojo del manager de San Luis, Oliver Marmol, quien terminó expulsado. Pero la historia no terminó ahí.
Al día siguiente, durante el juego entre Cardinals y Rockies, los jugadores de San Luis aparecieron en el terreno con las gorras deliberadamente inclinadas, en evidente señal de apoyo a su compañero. Y entonces ocurrió algo todavía más llamativo: los jugadores de Colorado también se unieron.
Los dos equipos, rivales dentro del terreno, utilizaron la misma señal para protestar lo ocurrido. No hicieron falta pancartas ni declaraciones… las gorras hablaron por ellos.
La polémica incluso llegó hasta MLB, que hizo saber a Eddings que había actuado de manera inapropiada…. posteriormente, el umpire se disculpó personalmente con Rincon.
El episodio deja una pregunta interesante sobre los límites de la autoridad de los umpires. Una cosa es hacer cumplir las reglas y otra es intervenir sobre algo que no constituye una infracción.
Y quizá por eso la reacción de los jugadores resultó tan contundente… porque una situación que comenzó con un umpire diciéndole a un novato cómo debía usar su gorra, terminó con jugadores de dos equipos rivales haciendo exactamente lo contrario.

Lo que comenzó como una discusión entre un umpire y un pitcher novato terminó provocando una insólita protesta colectiva… ¡entre jugadores de equipos rivales!
Todo ocurrió durante el debut en Grandes Ligas del pitcher de los Cardinals, Hancel Rincon. En plena sexta entrada, el umpire Doug Eddings detuvo el juego para ordenarle que enderezara su gorra, pues la llevaba inclinada.
El problema es que Rincon no estaba violando ninguna regla y la decisión provocó el enojo del manager de San Luis, Oliver Marmol, quien terminó expulsado. Pero la historia no terminó ahí.
Al día siguiente, durante el juego entre Cardinals y Rockies, los jugadores de San Luis aparecieron en el terreno con las gorras deliberadamente inclinadas, en evidente señal de apoyo a su compañero. Y entonces ocurrió algo todavía más llamativo: los jugadores de Colorado también se unieron.
Los dos equipos, rivales dentro del terreno, utilizaron la misma señal para protestar lo ocurrido. No hicieron falta pancartas ni declaraciones… las gorras hablaron por ellos.
La polémica incluso llegó hasta MLB, que hizo saber a Eddings que había actuado de manera inapropiada…. posteriormente, el umpire se disculpó personalmente con Rincon.
El episodio deja una pregunta interesante sobre los límites de la autoridad de los umpires. Una cosa es hacer cumplir las reglas y otra es intervenir sobre algo que no constituye una infracción.
Y quizá por eso la reacción de los jugadores resultó tan contundente… porque una situación que comenzó con un umpire diciéndole a un novato cómo debía usar su gorra, terminó con jugadores de dos equipos rivales haciendo exactamente lo contrario.


