
Gabe Álvarez llegó a El Águila de Veracruz a mitad de la temporada 2026 y, aunque no consiguió llevar al equipo a los playoffs, la organización decidió darle algo que en la Liga Mexicana de Beisbol no siempre es sencillo obtener: la confianza para comenzar desde cero la siguiente temporada.
Álvarez tomó el mando en mayo y terminó su periodo con marca de 28-32, mientras El Águila finalizaba en el séptimo lugar de la Zona Sur.
Los números, entonces, no son precisamente espectaculares, pero hoy Veracruz confirmó que Álvarez continuará como manager para 2027 y, aquí aparece una pregunta interesante: ¿qué vio la directiva que no aparece en esos números?
No sabemos exactamente qué factores pesaron en la decisión, pero existen elementos que una organización puede valorar y que difícilmente aparecen en un standing: las sensaciones que transmite un manager, la confianza que genera, su personalidad, su capacidad de liderazgo o la química que consigue establecer con sus jugadores.
Incluso puede suceder que un propietario o una directiva termine “enamorándose” de la personalidad de un manager y llegue a concederle un peso mayor a esos aspectos que al propio récord. No estamos diciendo que ése sea el caso de Veracruz… no nos consta, pero lo que sí resulta evidente es que los números de Álvarez no fueron suficientes para llevar a El Águila a la postemporada, pero sí fueron acompañados por algo que la directiva consideró suficiente para mantenerlo.
Y ahora tendrá una diferencia fundamental: esta vez podrá construir su equipo desde el inicio.
El propio Álvarez habla de formar un equipo con nivel de campeonato y de darle a la afición un conjunto del que Veracruz pueda sentirse orgulloso. Ahora habrá que ver si aquello que la directiva encontró durante sus primeros meses —sea confianza, liderazgo, personalidad, química con los jugadores o simplemente una forma de trabajar que convenció internamente— termina convirtiéndose en algo que sí aparezca en los números de 2027.

Gabe Álvarez llegó a El Águila de Veracruz a mitad de la temporada 2026 y, aunque no consiguió llevar al equipo a los playoffs, la organización decidió darle algo que en la Liga Mexicana de Beisbol no siempre es sencillo obtener: la confianza para comenzar desde cero la siguiente temporada.
Álvarez tomó el mando en mayo y terminó su periodo con marca de 28-32, mientras El Águila finalizaba en el séptimo lugar de la Zona Sur.
Los números, entonces, no son precisamente espectaculares, pero hoy Veracruz confirmó que Álvarez continuará como manager para 2027 y, aquí aparece una pregunta interesante: ¿qué vio la directiva que no aparece en esos números?
No sabemos exactamente qué factores pesaron en la decisión, pero existen elementos que una organización puede valorar y que difícilmente aparecen en un standing: las sensaciones que transmite un manager, la confianza que genera, su personalidad, su capacidad de liderazgo o la química que consigue establecer con sus jugadores.
Incluso puede suceder que un propietario o una directiva termine “enamorándose” de la personalidad de un manager y llegue a concederle un peso mayor a esos aspectos que al propio récord. No estamos diciendo que ése sea el caso de Veracruz… no nos consta, pero lo que sí resulta evidente es que los números de Álvarez no fueron suficientes para llevar a El Águila a la postemporada, pero sí fueron acompañados por algo que la directiva consideró suficiente para mantenerlo.
Y ahora tendrá una diferencia fundamental: esta vez podrá construir su equipo desde el inicio.
El propio Álvarez habla de formar un equipo con nivel de campeonato y de darle a la afición un conjunto del que Veracruz pueda sentirse orgulloso. Ahora habrá que ver si aquello que la directiva encontró durante sus primeros meses —sea confianza, liderazgo, personalidad, química con los jugadores o simplemente una forma de trabajar que convenció internamente— termina convirtiéndose en algo que sí aparezca en los números de 2027.


