
La noticia de que la Liga Mexicana del Pacífico llevará a partir de esta temporada el nombre de Liga Mexicana del Pacífico Banamex sorprendió a muchos. Pero quizá lo interesante es preguntarnos si realmente debería sorprender.
Banamex no es un recién llegado al beisbol mexicano. Su relación con este deporte tiene ya poco más de 30 años y está particularmente ligada a los Diablos Rojos del México y al proyecto de Alfredo Harp Helú. En 1996 nació Home Runs Banamex, un programa que convirtió los cuadrangulares de los Diablos Rojos en recursos para apoyar diferentes causas sociales. Este año cumplió tres décadas y continúa vigente.
Es decir, Banamex ya tenía una presencia profundamente arraigada en el entorno de la Liga Mexicana de Beisbol, por eso resulta llamativo que ahora dé un paso adicional y coloque su nombre nada menos que en la otra gran liga profesional de México.
Y hay un elemento que hace todavía más interesante la fotografía. Hace apenas unos cinco meses, la LMB incorporó a Banorte como parte de su denominación y, ahora es la LMP la que hace lo mismo con Banamex.
¿Fue simplemente una coincidencia en el tiempo? ¿O la llegada de Banamex a la LMP puede interpretarse también como una respuesta al nuevo vínculo entre la LMB y Banorte?
No tenemos elementos para afirmar que una negociación haya provocado la otra. Pero la cercanía entre ambos acuerdos hace inevitable que la pregunta aparezca. Sobre todo, porque Banamex no necesitaba descubrir el beisbol mexicano…. llevaba tres décadas dentro de él y, además, mantiene su relación con los Diablos Rojos.
Lo que acaba de hacer es ampliar considerablemente el territorio que ocupa dentro de nuestro béisbol.
Dos grandes ligas. Dos bancos. Dos acuerdos de naming prácticamente consecutivos. ¿Coincidencia o parte de una nueva batalla por asociar las grandes marcas con el beisbol mexicano?… la pregunta queda abierta.
Banamex no está llegando al beisbol mexicano… está ampliando su territorio dentro de él.

La noticia de que la Liga Mexicana del Pacífico llevará a partir de esta temporada el nombre de Liga Mexicana del Pacífico Banamex sorprendió a muchos. Pero quizá lo interesante es preguntarnos si realmente debería sorprender.
Banamex no es un recién llegado al beisbol mexicano. Su relación con este deporte tiene ya poco más de 30 años y está particularmente ligada a los Diablos Rojos del México y al proyecto de Alfredo Harp Helú. En 1996 nació Home Runs Banamex, un programa que convirtió los cuadrangulares de los Diablos Rojos en recursos para apoyar diferentes causas sociales. Este año cumplió tres décadas y continúa vigente.
Es decir, Banamex ya tenía una presencia profundamente arraigada en el entorno de la Liga Mexicana de Beisbol, por eso resulta llamativo que ahora dé un paso adicional y coloque su nombre nada menos que en la otra gran liga profesional de México.
Y hay un elemento que hace todavía más interesante la fotografía. Hace apenas unos cinco meses, la LMB incorporó a Banorte como parte de su denominación y, ahora es la LMP la que hace lo mismo con Banamex.
¿Fue simplemente una coincidencia en el tiempo? ¿O la llegada de Banamex a la LMP puede interpretarse también como una respuesta al nuevo vínculo entre la LMB y Banorte?
No tenemos elementos para afirmar que una negociación haya provocado la otra. Pero la cercanía entre ambos acuerdos hace inevitable que la pregunta aparezca. Sobre todo, porque Banamex no necesitaba descubrir el beisbol mexicano…. llevaba tres décadas dentro de él y, además, mantiene su relación con los Diablos Rojos.
Lo que acaba de hacer es ampliar considerablemente el territorio que ocupa dentro de nuestro béisbol.
Dos grandes ligas. Dos bancos. Dos acuerdos de naming prácticamente consecutivos. ¿Coincidencia o parte de una nueva batalla por asociar las grandes marcas con el beisbol mexicano?… la pregunta queda abierta.
Banamex no está llegando al beisbol mexicano… está ampliando su territorio dentro de él.


