
Los Cleveland Guardians se negaron a despedirse de la temporada. Cuando parecían tener un pie fuera de los playoffs, respondieron con una victoria de 9-5 sobre los White Sox en Chicago y forzaron un quinto y definitivo juego para este sábado.
Pero el triunfo de Cleveland dejó también una curiosidad que convierte esta serie en algo especial: los cuatro juegos disputados hasta ahora han sido ganados por el equipo visitante.
Chicago había tenido la oportunidad de cerrar la serie ante su afición, pero los Guardians no se dejaron eliminar. Este jueves su ofensiva produjo nueve carreras para mantenerlos con vida y trasladar toda la presión al encuentro decisivo.
El dato del 100% de victorias visitantes resulta todavía más llamativo porque, en una serie tan cerrada, jugar en casa no ha servido hasta ahora para inclinar la balanza. Cada equipo ha tenido que responder lejos de su estadio y los locales han terminado perdiendo en las cuatro ocasiones.
Ahora todo se resolverá el sábado en Cleveland. Un solo juego determinará quién avanza y quién se queda fuera, sin margen para corregir errores ni esperar una nueva oportunidad.
Para Cleveland, la victoria significa algo más que prolongar la serie: es la posibilidad de completar una remontada que parecía improbable. Para Chicago, la oportunidad de cerrar finalmente una eliminatoria que tuvo a su alcance.
Y queda una pregunta adicional: ¿se mantendrá la tendencia que ha dominado toda la serie o finalmente ganará el equipo local?

Los Cleveland Guardians se negaron a despedirse de la temporada. Cuando parecían tener un pie fuera de los playoffs, respondieron con una victoria de 9-5 sobre los White Sox en Chicago y forzaron un quinto y definitivo juego para este sábado.
Pero el triunfo de Cleveland dejó también una curiosidad que convierte esta serie en algo especial: los cuatro juegos disputados hasta ahora han sido ganados por el equipo visitante.
Chicago había tenido la oportunidad de cerrar la serie ante su afición, pero los Guardians no se dejaron eliminar. Este jueves su ofensiva produjo nueve carreras para mantenerlos con vida y trasladar toda la presión al encuentro decisivo.
El dato del 100% de victorias visitantes resulta todavía más llamativo porque, en una serie tan cerrada, jugar en casa no ha servido hasta ahora para inclinar la balanza. Cada equipo ha tenido que responder lejos de su estadio y los locales han terminado perdiendo en las cuatro ocasiones.
Ahora todo se resolverá el sábado en Cleveland. Un solo juego determinará quién avanza y quién se queda fuera, sin margen para corregir errores ni esperar una nueva oportunidad.
Para Cleveland, la victoria significa algo más que prolongar la serie: es la posibilidad de completar una remontada que parecía improbable. Para Chicago, la oportunidad de cerrar finalmente una eliminatoria que tuvo a su alcance.
Y queda una pregunta adicional: ¿se mantendrá la tendencia que ha dominado toda la serie o finalmente ganará el equipo local?


