
Robinson Canó es sin duda la máxima atracción del Juego de Estrellas 2025 de la Liga Mexicana, que se jugará en casa de los Diablos Rojos del México, es decir, estará ante la afición de su equipo, una experiencia que no vivió en ninguno de sus 8 juegos estelares en las Grandes Ligas.
Para el dominicano será, el juego del próximo 29 de junio en el Estadio Alfredo Harp Helú, su décimo partido estelar en temporadas de verano, desde que tuvo su primera convocatoria en la MLB en el año de 2006, en lo que fue su segunda temporada de Grandes Ligas. Fueron 8 en MLB y ahora estará presente en su segundo de LMB, ya que en 2024 lo hizo en Veracruz con el Combinado de la Zona Sur.
En MLB fue elegido siendo jugador de los Yankees en 2006, 2010, 2011, 2012 y 2013. Y luego en su etapa con Seattle en 2014, 2016 y 2017.
Los momentos más brillantes de Canó en estos eventos se dieron en 2011 y 2017, en la primera ocasión ganó el Homerun Derby y la segunda el Premio al MVP.
En 2011 en Arizona ganó el Homerun Derby, derrotando por un cuadrangular de diferencia al mexicano Adrián González, el triunfo fue doblemente emotivo porque quien le lanzó los pitcheos fue su padre José. Cada uno de los 32 homeruns que conectó el entonces toletero de los Yankees esa noche en el Chase Field de Arizona provino de la mano derecha de su padre, José, quien apareció en seis juegos para los Astros de 1989 y lanzó profesionalmente en las organizaciones de los Bravos y los Yankees.
6 años después, el dominicano se despidió en grande de los All Star Games de MLB, al ser declarado el MVP en su octava y última participación. Con un solo swing en la parte alta de la décima entrada del Juego de Estrellas de 2017, Canó conectó cuadrangular solitario para romper un empate a 1 carrera y, le dio a la Liga Americana una victoria de 2-1 a la Liga Americana en el Marlins Park para ganarse el Premio al Jugador Más Valioso.
Además de su participación en el juego del próximo domingo, Canó estará compitiendo en el Homerun Derby el día sábado.


