
Algunos periodistas y aficionados en el noroeste del país, región de donde es originario Isaac Paredes, han criticado la decisión del tercera base de los Astros de Houston, por haber declinado la invitación de asistir al Juego de Estrellas.
Se informó que Isaac estaría ausente por motivos familiares y el mánager de los Astros Joe Espada, de manera escueta, comentó que Isaac prefirió descansar.
Lo cierto es que las opiniones están divididas.
Quienes defienden la decisión del sonorense, ofrecen como principales argumentos que el jugador está en su derecho de decidir lo que más le convenga, que se merece un descanso, que de todas maneras iba de suplente y tal vez ni jugaría. Por otra parte, recuerdan que tuvo una ligera lesión en la pierna el mes pasado, razón por la que debe cuidarse, y finalmente, que él ya tenía planeado dedicar ese tiempo para estar con su familia.
Pero los que no aceptan su decisión arguyen que no era el momento de descansar, que por el contrario se trataba de una oportunidad de oro para aumentar su legado personal y del beisbol mexicano y, que nadie le garantiza que vuelva a tener un llamado al All Star Game. También le recriminan su falta de ambición para ser “grande” y escribir historia de la buena.
Dicen que el no aceptar una invitación a un evento tan distinguido y que puede aumentar su valor como pelotero es una irresponsabilidad, y que, de alguna manera, le falló a sus seguidores y a los niños de México que lo consideran un ídolo.
En fin, parece ser uno de esos casos en que las dos maneras de ver las cosas tienen argumentos válidos.
¿Tú, qué opinas?


