
Cuando le restan solamente 21 juegos de temporada regular a cada uno de los equipos de la Liga Mexicana, en las estadísticas individuales solamente hay tres pitchers (con el mínimo de innings lanzados para ser considerados campeones de porcentaje de carreras limpias), que tienen una efectividad menor a 4.
Para los amantes de las estadísticas, el dato es impresionante, porque refleja que el pitcheo de la LMB está en verdad muy mal, quizá en su peor nivel en los 100 años que tiene el circuito de existencia.
Sólo para comparar, guardadas las proporciones y entendiendo las diferencias, al día de hoy en las Grandes Ligas, hay 39 lanzadores (calificados para ser considerados), con una efectividad menor a 4. Y de ellos, 19, están debajo de 3.00.
Los tres únicos pitchers con PCLA debajo de 4 son: Tyler Danish de los Olmecas de Tabasco con 3.28, Carl Edwards Jr. y el mexicano Wilmer Ríos de los Acereros de Monclova que tiene 3.89.
La baja de nivel con respecto a la temporada de 2024 es de escándalo: en la campaña anterior de la LMB, 14 pitchers tuvieron una efectividad menor a 4, y entre ellos cuatro terminaron por abajo del 3.00.


