
Matilda, la gata persa de 14 años del cerrador de los Mariners, se ha convertido en una celebridad en redes sociales entre los aficionados de la región de Seattle, pero el martes antes del Juego de las Estrellas en Atlanta, literalmente “robó cámara”.
Con la ayuda del equipo de redes sociales de los Mariners y su esposa, Wendy, quien se encontraba en Atlanta, Muñoz se aseguró de que todos conozcan a Matilda. El pitcher mexicano había considerado la posibilidad de llevar a Matilda a la ceremonia de la alfombra roja junto con el resto de los All-Stars en The Battery Atlanta, al grado de que el club consultó con la MLB si estaba permitido. Pero finalmente, Muñoz optó por no hacerlo debido a los desafíos logísticos, el calor y la humedad extremos, y la gran cantidad de público que podrían afectar la reacción de Matilda.
Muñoz también recibió un guante personalizado de 44 Pro para el Juego de Estrellas con una imagen de Matilda bordada. El guante es de cuero azul marino a juego con su camiseta de visitante de los Mariners, y tiene una versión caricaturesca de la cara de Matilda —con un toque de humor por su expresión natural— en la malla del guante, con huellas blancas en el dedo exterior y la bandera mexicana en el interior.
Muñoz y Wendy adoptaron a Matilda hace unos años en su pueblo natal de Los Mochis, México. La pareja es conocida por su amor por los animalitos y por todas las acciones que han realizado en cuanto al rescate de varios de ellos.
Las imágenes de Matilda para compartir han sido muy divertidas para Muñoz, y una forma de que los aficionados vean su lado amable, que contrasta con su personalidad explosiva. Porque en el montículo, se ha consolidado como uno de los mejores relevistas de palanca del béisbol, llegando al receso del Juego de las Estrellas empatado en el cuarto lugar entre los relevistas con una efectividad de 1.50 y empatado en el quinto lugar en salvamentos con 21.


