
Los lanzadores de los Cleveland Guardians Emmanuel Clase y Luis L. Ortiz fueron acusados formalmente por la fiscalía de Brooklyn, Nueva York, por cargos relacionados con un esquema para amañar apuestas en juegos de las Grandes Ligas. En concreto las acusaciones son de aceptar sobornos para ayudar a asociados en su natal República Dominicana a ganar apuestas sobre pitcheos que realizaron.
La MLB ha informado a los medios de comunicación que han cooperad plenamente durante todo el proceso con las autoridades y estar al tanto de la acusación formal y del arresto de Ortiz quien, por cierto, compareció el lunes ante el tribunal federal en Boston. Fue dejado en libertad, pero tuvo que entregar su pasaporte y depositar una fianza de medio millón de dólares. Clase, por su parte, está considerado como prófugo de la justicia por las autoridades estadounidenses.
Emanuel Clase ganó más de 11 millones de dólares entre 2022 y 2025 y aspiraba a firmar un contrato de 25 millones por tres temporadas a partir de 2026. Por su parte Ortiz tenía ganancias por encima de los 2 millones de dólares en sus primeras 4 campañas.
La pregunta es natural. ¿Con esos ingresos, millonarios y seguros, para qué diablos se involucraron en eso?
Las únicas respuestas que encontramos lógicas, son, o que estaban amenazados (ellos o sus familias), de alguna forma o simplemente que son extremadamente tontos.


