
Una escena inusual en Navojoa, despertó infinidad de recuerdos, comentarios y una mezcla de emociones entre aficionados al beisbol de la ciudad, este fin de semana feriado.
Mientras el Tucson Baseball Team (en lo que se convirtieron los Mayos), no tiene una casa donde jugar sus partidos de local, apareció el autobús del equipo estacionado en los patios del histórico Estadio Manuel “Ciclón” Echeverría, lo que fue por décadas la casa de los Mayos.
El ver ahí el vehículo fue como “echarle limón a la herida”, de los aficionados de los Mayos de Navojoa, un golpe de nostalgia, y nuevamente vivir el sentimiento de decepción, experimentado cuando se oficializó la noticia de la desaparición de los Mayos. Una acción, que califican de traición por parte del propietario del equipo.
Para los que les gusta pensar de manera positiva, la presencia del autobús podría significar que el equipo jugará de local en Navojoa la segunda vuelta de la temporada que está en curso, luego de admitir la imposibilidad de poder jugar en Tucson este año.


