
De acuerdo a la información que nos han compartido personas sumamente cercanas a algunos peloteros del Tucson Baseball Team, dentro del grupo comienza a crecer un ambiente de hartazgo, por estar viviendo una incertidumbre en torno a que el equipo se pueda establecer en un lugar fijo para sus series de local.
Nos dicen que no solo es el cansancio de estar trasladándose cada tres días de lugar en lugar, porque en realidad siempre son visitantes cambiando de rival y de ciudad cada tres días, adicional a eso la incertidumbre de no saber qué va a suceder y de estar esperando noticias que no llegan, provoca un desgaste nunca antes vivido en el beisbol profesional de la Liga Mexicana del Pacífico.
Hoy jueves el equipo juega en Mexicali el último de su serie contra los Águilas y, mañana viernes viaja a Hermosillo para jugar contra los Naranjeros la última serie de la primera vuelta durante el fin de semana.
Estamos a tres días de llegar a la última jornada de la primera vuelta y aun no se sabe qué pasará con el equipo. Las tres opciones son: obtener el permiso del gobierno estadounidense y por fon establecerse en Tucson, lo que se ve altamente improbable, la segunda opción es continuar jugando como en la primera vuelta y aguantar así los menos de 40 días que le quedan a la temporada regular y, una tercera opción que se ha manejado en redes sociales es la de jugar en Navojoa como locales de aquí al final de la campaña.
La decisión es del propietario del equipo, Víctor Cuevas, quien ciertamente no la debe estar pasando muy bien en esta época.


