
Entre el 19 y el 30 de abril los Diablos Rojos del México estarán realizando sus primeros viajes de la temporada 2026 de la Liga Mexicana. Un calendario mal hecho, forzará a los peloteros del equipo capitalino a recorrer unas distancias muy largas, pero sobre todo innecesarias. Todo esto por la falta de un calendario hecho de manera profesional en la LMB.
Después de inaugurar en casa la temporada, los Diablos viajarán a Mérida para enfrentar a los Leones de Yucatán y después de tres días regresan a la región del centro del país para visitar Querétaro. Increíblemente después de terminar el compromiso en Querétaro vuelven a viajar a la península para visitar Campeche y de ahí regresan a la capital del país.
De CDMX a Mérida la distancia es de 1,311 kilómetros, de Mérida a Querétaro son 1,511, de ahí a Campeche 1,333 y finalmente de Campeche a la CDMX se deben recorrer 1,134. En total 5,289 kilómetros en 4 viajes en un lapso de 10 o 11 días.
Y aunque es verdad que los peloteros viajan en avión, el ir y regresar de una región a la otra dos veces en un lapso tan corto, refleja una logística bastante mala o tal vez la ausencia de esta, para realizar el trabajo de armar el rol de juegos.
Pero adicionalmente al avión, el equipo debe mandar el autobús a todas las ciudades para los traslados hotel-estadio en cada sede con elementos del staff y también para trasladar material de juego y prácticas, que incluye uniformes, guantes, bats, pelotas, entre otros materiales.


