
No era el debut esperado. El experimentado lanzador nicaragüense Erasmo Ramírez, con 14 temporadas en Grandes Ligas, tuvo una presentación complicada en la Liga Mexicana de Beisbol con los Algodoneros de Unión Laguna.
Y fue desde el inicio… los Sultanes de Monterrey salieron agresivos y le fabricaron tres carreras en la primera entrada y más adelante, sumaron dos más en la tercera… No hubo ajuste. Ramírez apenas pudo sacar seis outs, permitió siete hits y cinco carreras limpias antes de dejar el juego.
Un debut que contrasta con el cartel con el que llegó, porque no se trata de un desconocido… se trata de un pitcher con más de una década en MLB, que incluso en 2025 todavía tuvo actividad con los Minnesota Twins, registrando efectividad de 2.45 en nueve apariciones.
Además, hace apenas unas semanas compitió con Nicaragua en el Clásico Mundial, mostrando todavía capacidad para competir a buen nivel.
Entonces, ¿qué pasó?
El contexto reciente da algunas pistas. En 2025, pasó tiempo en Ligas Menores e incluso estuvo en lista de lesionados, reflejo de una carrera que ya venía enfrentando altibajos.
Y es verdad… por supuesto que una salida no define todo… aunque, sí deja preguntas. Porque en una liga como la LMB, donde muchos esperan que los exligamayoristas marquen diferencia inmediata, el margen de paciencia suele ser corto. Y más cuando el impacto es inmediato… pero negativo.
Al final, los Sultanes se llevaron el juego 12-10, con destacadas actuaciones ofensivas de Ramiro Peña y Víctor Mendoza.
Pero la historia no estuvo solo en el resultado sino en el mensaje que nos dejó la actuación del pitcher debutante… Erasmo Ramírez dejó algo claro: El nombre pesa… pero el presente es el que manda.


