
No fue sorpresa… fue confirmación.
El mexicano José Urquidy fue enviado a Ligas Menores por los Pittsburgh Pirates, apenas dos meses después de haber firmado con la organización y de iniciar la pretemporada como el quinto abridor proyectado del equipo.
Un giro que, en realidad, ya estaba marcado. Desde el 26 de febrero, en BEISBOL MX se advertía que su rendimiento no justificaba un lugar en la rotación, y efectivamente, poco después, perdió ese rol y fue movido al bullpen.
La tendencia no cambió. Esta misma semana, el 14 de abril, el análisis era claro: Urquidy estaba en riesgo real de salir del roster… y hoy, ese escenario se hizo realidad.
El derecho fue asignado a la sucursal de Triple A, los Indianapolis Indians, en lo que representa su momento más complicado desde que llegó a Grandes Ligas.
Porque el contexto pesa. En 2025, los Detroit Tigers ya habían perdido confianza rápidamente en él tras darle una oportunidad, y ahora, con Pittsburgh, la historia se repite.
Sin estabilidad, sin resultados y sin margen. Por eso, la pregunta ya no es solo sobre este movimiento…. es más profunda: ¿Puede regresar?
Bajar a Ligas Menores no siempre es el final… pero cuando el patrón se repite, la línea entre ajuste y despedida empieza a hacerse cada vez más delgada.
Hoy, José Urquidy vuelve a empezar el intento de un regreso, pero esta vez… con mucho menos margen que antes.


