
Los Toros de Tijuana barrieron este fin de semana a los Tecos de los Dos Laredos, pero la historia va mucho más allá de tres victorias consecutivas. Lo que ocurrió en la frontera fue una demostración del tipo de equipo que hoy domina la Liga Mexicana de Beisbol.
Tijuana ganó la serie con pizarras de 1-0, 7-6 y 3-0. Dos de los tres triunfos llegaron por la vía de la blanqueada, un detalle que adquiere todavía más valor cuando se observa el contexto de la temporada.
Los Toros suman ya 31 victorias, la mejor cifra de toda la LMB, pero solamente cuatro de esos triunfos han sido blanqueadas. En otras palabras, la mitad de todos sus juegos ganados sin permitir carrera ocurrieron precisamente durante esta serie ante los Tecos.
Y eso no parece una coincidencia. Los Toros encabezan actualmente la liga en efectividad colectiva, ponches y victorias, tres categorías que reflejan el dominio que ha mostrado su cuerpo de lanzadores desde el inicio de la campaña.
Por supuesto, la ofensiva también ha respondido cuando ha sido necesario. La victoria sabatina por 7-6 demostró que el equipo puede ganar juegos de alta anotación, sin embargo, los marcadores de viernes y domingo dejaron claro cuál es en estos momentos la principal fortaleza de la organización: el pitcheo.
La serie también sirvió para confirmar el momento opuesto que viven ambos clubes. Mientras Tijuana se consolida como el único equipo de la liga que ya alcanzó las 30 victorias, los Tecos continúan atravesando una de sus temporadas más complicadas de los últimos años, alejados del protagonismo al que acostumbraron a sus aficionados en campañas recientes.
Las barridas siempre llaman la atención, pero en este caso, las dos blanqueadas cuentan una historia todavía más importante. Y es que reflejan la capacidad de Tijuana para controlar partidos cerrados, imponer condiciones desde la loma y ganar de distintas maneras y también el momento de aparente debilidad que por ahora vive e equipo “binacional”.


