
La Copa del Mundo llegó a Guadalajara y los Charros probablemente hubieran preferido que este miércoles nunca existiera. Debido a la actividad mundialista programada para este jueves en la capital jalisciense, Charros y Guerreros de Oaxaca disputaron una doble cartelera adelantada en el Estadio Panamericano. La intención era liberar la fecha para que la atención de la ciudad se concentrara en el torneo de futbol.
Sin embargo, lo que ocurrió en el terreno fue una auténtica pesadilla para el equipo local. Los Guerreros barrieron los dos encuentros y lo hicieron de manera contundente. Entre ambos juegos, pactados a siete entradas cada uno, Oaxaca anotó un total de 25 carreras para completar una de las jornadas más difíciles que han vivido los Charros en la presente temporada.
El dato resulta todavía más llamativo si se considera que los 25 registros llegaron en apenas 14 entradas de juego. Mientras buena parte de Guadalajara ya comenzaba a vivir el ambiente mundialista por el encuentro entre Corea y Chequia, la ofensiva de los Guerreros se encargó de arruinar la tarde de los aficionados al beisbol.
Los visitantes aprovecharon prácticamente cada oportunidad ofensiva que encontraron y terminaron imponiéndose con autoridad en ambos compromisos. Por supuesto, nadie puede afirmar que el Mundial tuvo algo que ver con el resultado. Pero la coincidencia resulta curiosa.
La ciudad comenzó a cambiar temporalmente el beisbol por el futbol y justo en ese momento los Charros sufrieron una de sus jornadas más complicadas del año. Así, en vísperas de uno de los eventos deportivos más importantes del planeta, los reflectores de Guadalajara apuntaban hacia la Copa del Mundo.
Y mientras eso ocurría, los Guerreros de Oaxaca se llevaron dos victorias y dejaron a los Charros con mucho que olvidar.


