
Cuando Marco Jaime conecta un cuadrangular, vale la pena detenerse a verlo.
No porque sea una figura mediática ni porque pelee títulos de jonrones, sino porque simplemente no es algo que ocurra muy seguido.
El infielder de los Leones de Yucatán ayudó este domingo a la victoria de su equipo por 6-4 sobre los Algodoneros del Unión Laguna en Torreón, al conectar apenas el sexto cuadrangular de su larga carrera en la Liga Mexicana de Beisbol.
Y eso hace que el batazo tenga un significado especial. Jaime, nacido en Estados Unidos, pero con prácticamente toda su trayectoria desarrollada en el beisbol mexicano, disputa actualmente su décima temporada en la LMB. Antes de este encuentro había participado en 527 juegos, acumulando apenas cinco vuelacercas… es decir, promediaba un jonrón cada 105 partidos.
Además, el batazo rompió una larga sequía personal. Su anterior cuadrangular había llegado en 2022, por lo que tuvieron que pasar casi tres años para volver a verlo recorrer las bases trotando después de desaparecer la pelota del parque.
La carrera de Marco Jaime se ha construido de otra manera. Con versatilidad defensiva, velocidad, contacto y la capacidad de desempeñarse en distintas posiciones del cuadro. Los Leones lo trajeron de regreso precisamente por eso.
Por eso, cuando el “Chico Maravilla” conecta un jonrón, la noticia trasciende la simple estadística, porque no es algo habitual y, quizá ahí radica su encanto.
Mientras otros viven del poder, Marco Jaime ha construido una carrera de diez temporadas haciendo casi todo lo demás, pero aun así, de vez en cuando, también encuentra la forma de sorprender.
Porque los jonrones de Marco Jaime son tan escasos… que cada uno termina contando una historia.


