
Mientras millones de mexicanos seguían el primer tiempo del partido de la Selección Mexicana de futbol, en el Estadio Yu Va de Oaxaca apenas poco más de un millar de aficionados fueron testigos de una de las remontadas más dramáticas de la temporada en la Liga Mexicana.
Los Pericos de Puebla llegaron a la novena entrada perdiendo 5-3 frente a los Guerreros de Oaxaca. El primer bateador Miguel Guzmán recibió base por bolas, pero los dos siguientes fueron retirados y los poblanos quedaron a un solo out de la derrota.
Fue entonces cuando cambió por completo la historia. Pericos armó un inesperado rally de cuatro carreras para darle la vuelta al encuentro y terminar imponiéndose 7-5, justo cuando el futbol acaparaba la atención del país.
El gran protagonista fue el venezolano Luis Castro. El infielder firmó una actuación sobresaliente al batear de 5-4 y coronó su noche con el imparable que impulsó la carrera de la ventaja en ese explosivo noveno episodio.
Fue su cuarto hit del encuentro y el batazo más importante de la noche. Gracias a esa brillante actuación, Castro elevó su promedio de bateo a .354 para colocarse entre los ocho mejores bateadores de toda la Liga.
Remontar dos carreras en la novena entrada ya es complicado, hacerlo después de quedar a un solo out de la derrota lo convierte en una de esas victorias que pueden cambiar el ánimo de un equipo.
Mientras el país celebraba el futbol, en Oaxaca se escribió otra historia, una que muy pocos vieron en vivo, pero que para los Pericos es de suma importancia en su carrera hacia los playoffs.


