
Cada hit de Jonathan Aranda empieza a valer mucho más que una carrera producida.
El primera base tijuanense atraviesa uno de sus mejores momentos de la temporada con los Rays de Tampa Bay. Este jueves ligó su tercer juego consecutivo conectando al menos dos imparables, una racha en la que acumula siete hits en estos 3 juegos y, que ya elevó su promedio de bateo a .287, ubicándolo entre los mejores 25 bateadores de todas las Grandes Ligas.
Pero quizá el dato más importante no está en el presente… está en lo que podría representar para su futuro.
En 2025, Aranda terminó con un extraordinario promedio de .316. De haber reunido el número mínimo de apariciones legales al plato, esa cifra le habría alcanzado para finalizar en el segundo lugar de todo el beisbol de Grandes Ligas. Una fractura que lo dejó fuera durante cerca de dos meses impidió que pudiera calificar oficialmente al título de bateo.
Ahora, apenas un año después, vuelve a acercarse peligrosamente a la barrera de los .300. Y eso cambia completamente la percepción alrededor del mexicano.
No es un secreto que en Grandes Ligas los bateadores de alto promedio son cada vez menos frecuentes, por eso, demostrar que puede mantener un promedio alto de manera consistente durante temporadas consecutivas incrementa notablemente su valor dentro del mercado.
Todavía falta mucho calendario por recorrer, pero si Aranda mantiene el ritmo que ha mostrado durante las últimas semanas y vuelve a instalarse entre los mejores bateadores de la Liga Americana, estará construyendo los argumentos que pueden abrirle la puerta al contrato más importante de su carrera.


