
Los Diablos Rojos del México ya están en la Serie de Zona contra los Pericos de Puebla, pero la próxima batalla podría tener mucho más rojo que verde en las tribunas del Hermanos Serdán. Los juegos 3 y 4, y un eventual quinto encuentro, se jugarán el próximo fin de semana en Puebla y desde la Ciudad de México ya comienza a sentirse algo que podría convertir la serie en una auténtica invasión de aficionados escarlatas.
La razón es sencilla: Puebla está a poco más de 120 kilómetros de la Ciudad de México y el viaje por carretera puede hacerse en alrededor de dos horas, dependiendo del tráfico.
Para un aficionado de los Diablos, no es precisamente un viaje, es como ir a un juego de local… pero en otra ciudad un poquito más lejos. Y eso ya se está reflejando en la organización de grupos de seguidores que están planeando el viaje: transporte, compra de boletos y, por supuesto, la posibilidad de conseguir entradas suficientes para estar juntos en el estadio.
Ahí aparece el otro problema. El Hermanos Serdán tiene un aforo de alrededor de 10 mil espectadores, una cifra que podría quedarse corta si, como parece, una importante cantidad de aficionados escarlatas decide viajar desde la capital.
Por eso la pregunta no será solamente cuántos aficionados de los Diablos quieren ir, será cuántos podrán conseguir boleto. El Hermanos Serdán tendrá una serie de alto voltaje y la afición poblana seguramente va a querer defender su territorio ante una de las aficiones más numerosas y movilizadas de la LMB, con una ciudad a poco más de una hora y media de distancia.
Puebla está demasiado cerca de la Ciudad de México como para que los Diablos jueguen solos. La batalla será en el terreno, pero también habrá otra en las tribunas: ¿Cuántos escarlatas lograrán entrar al Hermanos Serdán?
Este fin de semana, el pequeño parque poblano podría convertirse en una sucursal escarlata.



