
Los Olmecas de Tabasco acababan de empatar el Juego 2 de la Serie del Rey en la parte alta de la quinta entrada. Tijuana había tomado ventaja de 1-0 en el tercer inning, pero el 1-1 volvía a poner el encuentro completamente abierto… parecía que comenzaba un nuevo juego, pero en el cierre de esa misma quinta entrada, los Toros de Tijuana desataron una furiosa embestida ofensiva que prácticamente sentenció el encuentro.
El ataque fue descomunal… 10 carreras antes de que cayera el primer out.
Los Toros consiguieron 10 imparables, tuvieron 12 embasados y conectaron tres cuadrangulares con hombres en base durante una entrada que se convirtió en una auténtica pesadilla para el pitcheo tabasqueño. Diez bateadores lograron llegar a las bases antes del primer out y, cuando finalmente cayó ese out, la pizarra ya había pasado de aquel cerrado 1-1 a un contundente 11-1.
En cuestión de minutos, lo que había sido un juego empatado se convirtió en una diferencia de diez carreras… y todavía no había terminado la ofensiva de Tijuana. Los Toros agregaron dos carreras más en el siguiente inning y terminaron imponiéndose 13-2, para empatar la serie y evitar que Tabasco tomara una ventaja de 2-0 en la Serie del Rey.
Pero más allá del marcador final, quedará grabada esa quinta entrada, porque pocas veces un equipo puede pasar de estar empatado 1-1 a tener una ventaja de 10 carreras con semejante velocidad.
Diez carreras. Diez embasados antes del primer out. Diez hits. Tres jonrones con corredores en las bases.
Una auténtica avalancha ofensiva de los Toros… y todo comenzó apenas unos minutos después de que los Olmecas habían conseguido volver a poner el juego en igualdad.
Del 1-1 al 11-1… antes del primer out.

Los Olmecas de Tabasco acababan de empatar el Juego 2 de la Serie del Rey en la parte alta de la quinta entrada. Tijuana había tomado ventaja de 1-0 en el tercer inning, pero el 1-1 volvía a poner el encuentro completamente abierto… parecía que comenzaba un nuevo juego, pero en el cierre de esa misma quinta entrada, los Toros de Tijuana desataron una furiosa embestida ofensiva que prácticamente sentenció el encuentro.
El ataque fue descomunal… 10 carreras antes de que cayera el primer out.
Los Toros consiguieron 10 imparables, tuvieron 12 embasados y conectaron tres cuadrangulares con hombres en base durante una entrada que se convirtió en una auténtica pesadilla para el pitcheo tabasqueño. Diez bateadores lograron llegar a las bases antes del primer out y, cuando finalmente cayó ese out, la pizarra ya había pasado de aquel cerrado 1-1 a un contundente 11-1.
En cuestión de minutos, lo que había sido un juego empatado se convirtió en una diferencia de diez carreras… y todavía no había terminado la ofensiva de Tijuana. Los Toros agregaron dos carreras más en el siguiente inning y terminaron imponiéndose 13-2, para empatar la serie y evitar que Tabasco tomara una ventaja de 2-0 en la Serie del Rey.
Pero más allá del marcador final, quedará grabada esa quinta entrada, porque pocas veces un equipo puede pasar de estar empatado 1-1 a tener una ventaja de 10 carreras con semejante velocidad.
Diez carreras. Diez embasados antes del primer out. Diez hits. Tres jonrones con corredores en las bases.
Una auténtica avalancha ofensiva de los Toros… y todo comenzó apenas unos minutos después de que los Olmecas habían conseguido volver a poner el juego en igualdad.
Del 1-1 al 11-1… antes del primer out.


