
Los Algodoneros del Unión Laguna anunciaron una reestructuración de su área deportiva rumbo a la temporada 2027, con un movimiento que abre una pregunta inevitable: ¿el nuevo cargo de Francisco “Chíper” Méndez como asesor de la Presidencia representa un reconocimiento a su trayectoria o una pérdida de peso dentro de la organización?
El dato central es que Méndez deja la dirección deportiva, responsabilidad que ahora asumirá Jorge Márquez Orozco. Aunque el Chíper continuará vinculado al club, el cambio lo aparta del puesto que encabezaba el área deportiva y coloca a otro directivo al frente de las decisiones de esa estructura.
¿Es un ascenso, un movimiento lateral o una manera de reubicarlo sin romper la relación con la organización? Por ahora, no hay elementos suficientes para afirmar cuál es la intención de la directiva. El club anunció su nueva función, pero no detalló sus responsabilidades ni el alcance de su autoridad como asesor de la Presidencia.
Sin embargo, el movimiento adquiere otra dimensión por los antecedentes recientes. El regreso de Márquez a Unión Laguna ya se había mencionado públicamente, pero la posibilidad fue objeto de desmentidos antes de que finalmente se confirmara. Además, la continuidad de Méndez al frente del área deportiva había sido cuestionada por parte de la prensa local de Torreón.
Ahora, los hechos son distintos: Márquez regresa como director deportivo después de una campaña exitosa con Caliente de Durango, equipo que terminó segundo en la Zona Norte y regresó a los playoffs después de 48 años. Méndez, por su parte, deja esa responsabilidad, aunque conserva un puesto dentro de la estructura encabezada por Guillermo Murra Marroquín.
La pregunta no es si el Chíper sigue perteneciendo a los Algodoneros, porque eso está confirmado. La incógnita es qué capacidad de decisión tendrá en su nueva posición y qué tanto participará en la construcción del equipo.
En el béisbol, los cargos no siempre cuentan toda la historia. Habrá que ver si la asesoría presidencial representa una nueva función con influencia real o si, en la práctica, significa alejarse del centro de las decisiones deportivas.
Por eso, más que un simple cambio de puesto, el movimiento deja abierta una interrogante: ¿premio o pérdida de poder?

Los Algodoneros del Unión Laguna anunciaron una reestructuración de su área deportiva rumbo a la temporada 2027, con un movimiento que abre una pregunta inevitable: ¿el nuevo cargo de Francisco “Chíper” Méndez como asesor de la Presidencia representa un reconocimiento a su trayectoria o una pérdida de peso dentro de la organización?
El dato central es que Méndez deja la dirección deportiva, responsabilidad que ahora asumirá Jorge Márquez Orozco. Aunque el Chíper continuará vinculado al club, el cambio lo aparta del puesto que encabezaba el área deportiva y coloca a otro directivo al frente de las decisiones de esa estructura.
¿Es un ascenso, un movimiento lateral o una manera de reubicarlo sin romper la relación con la organización? Por ahora, no hay elementos suficientes para afirmar cuál es la intención de la directiva. El club anunció su nueva función, pero no detalló sus responsabilidades ni el alcance de su autoridad como asesor de la Presidencia.
Sin embargo, el movimiento adquiere otra dimensión por los antecedentes recientes. El regreso de Márquez a Unión Laguna ya se había mencionado públicamente, pero la posibilidad fue objeto de desmentidos antes de que finalmente se confirmara. Además, la continuidad de Méndez al frente del área deportiva había sido cuestionada por parte de la prensa local de Torreón.
Ahora, los hechos son distintos: Márquez regresa como director deportivo después de una campaña exitosa con Caliente de Durango, equipo que terminó segundo en la Zona Norte y regresó a los playoffs después de 48 años. Méndez, por su parte, deja esa responsabilidad, aunque conserva un puesto dentro de la estructura encabezada por Guillermo Murra Marroquín.
La pregunta no es si el Chíper sigue perteneciendo a los Algodoneros, porque eso está confirmado. La incógnita es qué capacidad de decisión tendrá en su nueva posición y qué tanto participará en la construcción del equipo.
En el béisbol, los cargos no siempre cuentan toda la historia. Habrá que ver si la asesoría presidencial representa una nueva función con influencia real o si, en la práctica, significa alejarse del centro de las decisiones deportivas.
Por eso, más que un simple cambio de puesto, el movimiento deja abierta una interrogante: ¿premio o pérdida de poder?


